Más allá de los entrenamientos, las competencias y las medallas, Osmar Olvera ha encontrado en Ma Jin a una de las personas más importantes en su vida.

La relación entre el clavadista mexicano y la entrenadora china se ha fortalecido con el paso de los años, construyendo un vínculo que trasciende el ámbito deportivo y ha sido fundamental en el crecimiento personal y profesional del campeón.

Los éxitos obtenidos en escenarios internacionales son el reflejo de una conexión basada en la confianza, el trabajo y el respeto mutuo. Sin embargo, para Olvera, ella no sólo es la responsable de perfeccionar cada uno de sus saltos, también una guía constante fuera de la fosa.

“La relación con Ma Jin es como la de una mamá y un hijo. La verdad es que paso más tiempo con ella que con mi propia familia. Me da consejos de vida y también nos escucha cuando tenemos algún tema personal. Por eso la quiero tanto y esa conexión también se refleja en los resultados. Nos entendemos muy bien y eso se nota en la alberca”, señaló el clavadista.

Olvera, quien se describe como una persona tranquila y siempre dispuesta a compartir la experiencia adquirida con las nuevas generaciones del equipo nacional, destacó que una de las claves de su crecimiento ha sido escuchar con atención los consejos de Ma Jin, quien piensa únicamente en su bienestar: “Soy una persona reservada, pero cuando tengo dudas, las hablo”. Leobardo Vázquez Hernández

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