A partir de este 17 de agosto y por primera vez desde que adquirió su autonomía en 1994, el Banco de México (Banxico) podrá intervenir de manera indirecta en el mercado de deuda local cuando las condiciones de liquidez lo requieran.

Algunos analistas se inquietaron inicialmente porque se dio a entender que el banco central estaría financiando al gobierno, lo que va en contra de su independencia, pues dicha medida le permite comprar Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) y Bonos de Desarrollo del Gobierno Federal (Bondes F) con propósitos de regulación monetaria.

Luego de que Banxico saliera a explicarlo en un comunicado, la directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, Gabriela Siller, dijo que la preocupación mostrada fue un reflejo de que tanto a analistas como al mercado les interesan las acciones de la autoridad monetaria y de que pudiera perder su autonomía.

Fuente: Banxico
Fuente: Banxico

Antes, el economista Guillermo Barba había asegurado en el reporte Top Money que con eso Banxico ya montó la maquinaria para inyectar pesos a la economía comprando deuda pública.

Cuando un banco central se da a sí mismo una facultad de este tamaño, la pregunta ya no es si puede hacerlo, sino cuándo, detalló.

Si el gobierno puede financiarse mediante deuda comprada con dinero creado por Banxico, el costo final suele pagarlo la población con la inflación, advirtió.

Pero tras la aclaración del instituto central, especialistas consultados por EL UNIVERSAL aseguraron que no vulnera su autonomía, ya que Banxico dejó en claro que la intervención será en el mercado secundario, es decir, donde se revenden los valores gubernamentales entre inversionistas, por lo que no lo hará de forma directa.

Hay reglas claras para adquirir instrumentos de corto plazo a tasa flotante sólo para compensar faltantes temporales de liquidez, señalaron.

Es decir, que realizará subastas para comprar Cetes y Bondes F hasta por 100 mil millones de pesos en poder de los participantes del mercado secundario como los bancos, las casas de bolsa, sociedades de inversión y las Sociedades de Inversión Especializadas en Fondos para el Retiro (Siefore) cuando haya poca liquidez.

Valmex Casa de Bolsa destacó que el techo de 100 mil millones representa 20% del saldo de instrumentos de regulación monetaria en circulación. En ese universo, Banxico será especialmente activo en Bondes F porque concentran la mayor parte del saldo vigente.

Para el vicepresidente y codirector de Inversiones en Franklin Templeton México, Luis Gonzalí, es similar a lo que hace la Comisión de Cambios, que preside Hacienda y en la que participa Banxico, cuando le mete mano al mercado cambiario, pero no directamente.

“Es como, por ejemplo, la Comisión de Cambios que interviene con la subasta de dólares, pero no es algo de todos los días; pueden pasar meses sin que la activen”, explicó.

Momentos precisos

Opinó que será igual, únicamente en momentos muy coyunturales y específicos en el que se necesite liquidez en el mercado.

“No creo que vaya a ser algo de manera periódica. Seguramente en momentos de estrés financiero lo van activar”, consideró.

Probablemente será en cierres de mes o trimestre, cuando la liquidez tiende a escasear en los mercados, dijo en entrevista.

Recordó que en la pandemia por Covid-19, la mayoría de los bancos centrales en el mundo abrieron la puerta, pero México no lo hizo.

“En eventos de ese tipo, podríamos ver a Banxico haciendo eso; al final del día, el banco central tiene que intervenir en los mercados, particularmente en el de liquidez para hacer valer su tasa de política monetaria”, puntualizó

Orden en Mercados

El director de Inversiones Activas de BlackRock, José Luis Ortega, dijo que hay buena liquidez en el mercado, pero quizá no la óptima.

Los registros de Banxico indican que las Siefore se convirtieron en el principal prestamista del gobierno desde mayo de 2020, seguidas de sociedades de inversión y los residentes en el extranjero.

Ortega hizo notar que antes de la pandemia los inversionistas foráneos tenían 67% de la tenencia de bonos mexicanos, y hoy es 30%.

Lo más importante, manifestó, es que las autoridades han estado cercanas a los participantes del mercado porque están en contacto, y pueden expresar su sensibilidad.

“De ahí la parte de las permutas; de repente escasea un bono, necesitas esto, quieres deshacerte de eso, lo hacen de forma ordenada y hacen permutas para recoger los bonos que le sobran y dar los que le faltan al mercado”, comentó.

Por eso, subrayó, Banxico ahora podrá comprar bonos en el mercado secundario.

“No lo vemos como un cambio de política monetaria, sino ampliar la posibilidad de tener mercados ordenados, que haya liquidez y orden en la fijación de precios; la escasez de los instrumentos genere variaciones en los precios que no estén acordes a los fundamentales de la economía, no nos preocupa en términos llanos”, aseguró.

Salvaguardas legales

Barclays enfatizó que Banxico no puede inundar el sistema de liquidez, lo que de facto limita constitucionalmente su capacidad para financiar al gobierno.

Las salvaguardas legales son claras, señaló, al recordar el artículo 28 de la Constitución: Ninguna autoridad podrá ordenar al banco que otorgue financiamiento.

También el artículo 11 de la Ley de Banxico dice que sólo dará crédito al gobierno a través de la cuenta corriente que mantiene en la Tesorería de la Federación y sujeto a lo dispuesto en el artículo 12.

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