La insensatez que define la Real Academia como "cualquier acción imprudente, necia o disparate cometida sin mediar la reflexión", no es patrimonio exclusivo de ciertos liderazgos, se presenta en cualquier nación, incluyendo la más poderosa del planeta. Veamos dos ejemplos en Nicaragua y en EEUU.
Nicaragua
Durante el acto oficial del 19 de julio pasado, con motivo del 47 aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista, el copresidente Daniel Ortega hizo el anuncio político más trascendente desde su regreso al poder en 2007: "Aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos atrapar el Gobierno, atrapar el poder".
Noviembre de 2021, en este mismo espacio bajo el título "El Porfiriato en Nicaragua" comparaba la dictadura de Díaz en México, con la de Ortega en Nicaragua: "Dos destacados revolucionarios convertidos en feroces dictadores". Pero hace cinco años era impensable que el nicaragüense superara al mexicano. Con elecciones fingidas, Díaz nunca se atrevió a declarar abiertamente urbi et orbi su cancelación definitiva, como lo hizo Ortega en Managua. Bien dice Daniel Zovatto: "La opacidad ya no es la estrategia; la elección ya no pretende parecer libre". Ortega no busca ganar una elección a toda costa, quiere algo más: "eliminar la necesidad de ganarla, porque ya no habrá nadie con quien competir". Se trata de desmantelar la competencia electoral en pleno siglo XXI y hacerlo abierta y descaradamente ante el pueblo nicaragüense y el mundo.
Febrero de 2023, bajo el título: " Nicaragua: Comandante 2 vs dictador Ortega" afirmaba que lo que sucedía en Nicaragua "era un ejemplo viviente de cómo pueden corromperse las revoluciones al punto de reinstalar un régimen casi calca del que habían derribado" Y agregué: "Daniel Ortega representa la expresión más contundente de la traición a la Revolución Sandinista y al FSLN. El revolucionario que fuera el héroe nacional de un movimiento libertador, se convirtió en el nuevo tirano de Nicaragua". Al igual que Somoza, desconoce los ideales de Augusto César Sandino, sobre todo la soberanía del pueblo por la que combatió y murió, y la defensa de la dignidad nacional como fundamento de la legitimidad política.
Igual de ominosa que la declaración de Ortega, fue la carta de felicitación de nuestro embajador en Managua, Guillermo Zamora Villa, donde escribió: "como siempre mi cariño y admiración por nuestro hermano Gobierno de la República de Nicaragua, que está muy bien representado por ustedes como gobernantes". No sorprende que felicite a un gobierno dictatorial que cancela elecciones si fue (¿educado o ideologizado?) en la Escuela de Cuadros del Partido Comunista de la URSS entre 1974 y 1976.
Estados Unidos
Pero el país más desarrollado del mundo, no desmerece en el concurso de insensatez. En el marco de la negociación del T-MEC que Trump propició y suscribió en sustitución del TELECAN, acaba de expresar sobre el acuerdo: "No me importa. Realmente no quiero. Prefiero ser independiente. Mira, México y Canadá nos necesitan. Nosotros no los necesitamos a ellos”.
Si EEUU no necesita a México, entonces que nos explique el huésped de la Casa Blanca, porqué su país tiene un déficit comercial acumulado con el nuestro en el 2025 de $196,913 millones de dólares, un incremento del 14.8% con respecto al 2024, con crecimientos significativos en cómputo (84.8%), comunicaciones (22,9%) componentes eléctricos (9,6%), instrumental médico-quirúrgico (8,7%).
En 2025 las importaciones de EE.UU desde México ascendieron a $534,874 mdd y en el mismo periodo México importó $337,960mdd. Con Canadá EE.UU importó $382,960 mdd y exportó $329,801 mdd una diferencia deficitaria la tercera parte de la de México, el principal socio comercial del vecino del norte, China incluida. (Secretaría de Economía-Intercambio comercial en el T-MEC Estados Unidos-México 2025)
¿Si como dijo Trump EE.UU no necesita de sus socios comerciales, México y Canadá, entonces porqué y paraqué les compra e importa tantos bienes?, ¿por qué no los produce su propio país y así resuelve las respectivas balanzas comerciales deficitarias que mantiene en aumento con sus respectivos vecinos, a los que dice no necesitar?
Pero su asesor más radical Stephen Miller, se lleva el Oscar de la insensatez. En el Pentágono frente a las Fuerzas Armadas declaró anteayer que en México el sistema judicial y el político no funcionan porque "el territorio está controlado por organizaciones terroristas (cárteles) que matan, extorsionan, secuestran o asesinan a cualquiera" y agregó que esas organizaciones representan una amenaza que busca "desestabilizar a nuestra democracia y acabar con el Estado de Derecho en nuestro país".
Realmente Mr. Miller me dejó perplejo pues desconocía que los cárteles en México, aún con toda su letalidad, tuvieran tal poder como para desestabilizar al sistema político y jurídico del país mejor armado y más poderoso sobre la tierra, incluso más poder desestabilizador que los atentados de quienes han puesto en peligro 4 veces la vida de su presidente, o los asesinos dementes que matan a mansalva en escuelas, universidades y centros comunitarios en los EE.UU.
Docente/investigador en la UNAM
Exclusivas
Experiencias El UniversalRodizio brasileño: qué es, cómo funciona y dónde disfrutarlo con descuento
Experiencias El UniversalDisfruta las vacaciones gastando menos: tres películas para ver en familia y ahorrar en Cinépolis
Experiencias El UniversalMundial 2026: disfruta los partidos con hamburguesas, pollo frito y descuentos exclusivos de Club EL UNIVERSAL
Experiencias El Universal





