[Publicidad]
Venecia.- Bien se dice que las obras que causan controversia son las más interesantes. Y si hay un filme que ha traído esa lucha entre críticos y dividido opiniones es precisamente "Bardo" , del realizador mexicano Alejandro González Iñárritu pues no ha dejado a nadie indiferente.
Una obra llena de sutilezas, surrealismo, códigos y profundidades con la que los latinos e hispanos conectan y que a los sajones les ha costado digerir y abarcar. Y es que en la película está muy presente la frontera, mental y física, el desarraigo del que se va, la inmigración con sus varias capas, formas y facturas. La nostalgia del que deja la tierra, del que cree haber encontrado una vida mejor aunque haya perdido todo en el camino, casi la identidad. Y que se aferra a ella como a un clavo ardiente.
También está la mezcla de los sueños con la realidad. Ese realismo mágico tan latinoamericano, tan vivo. Una crítica a los Estados Unidos que puede sacar ampollas mostrando un país que da prosperidad pero que nunca te acaba de hacer sentir que estás en casa y en donde todos parecen robots y se mueven en torno al dinero. La historia de México mezclada con la de un artista con un éxito que no sabe cómo acomodar. Que le escuece y le genera culpa. Que tiene el síndrome del impostor. Y además están las pérdidas y las cicatrices que éstas dejan. Todo esto es un cóctel que puede ser abrumador. Que culturalmente parece pasar factura a la hora de medir la cinta pues críticos de un mismo medio como el New York Times la califican de forma diametralmente opuesta.
El Universal Responde
IA personalizada, respaldada por 109 años de historia editorial.
Lee también: Aseguran que Piqué comenzó a salir con Clara Chía a pesar de que era novia de un amigo suyo
Por ejemplo, David Kehr expone que "Bardo" son “172 minutos de película con un desenfrenado ego que no se lo desearía ni a su peor enemigo”. Carlos Aguilar, crítico del mismo medio y parte del consejo de críticos de Los Ángeles, la califica como una obra maestra: “Como alguien que salió de México, hace casi veinte años y que siempre lucha con la identidad nacional y la pertenencia adoré "Bardo", una obra maestra trascendente y la mejor película del director desde "Amores Perros”.
La crítica española, en su mayoría, la califica de monumental. Y ese vaivén de amor y odio parece una metáfora de la propia cinta que se mueve entre el repudio y el abrazo del éxito que encarna el personaje de Silverio Gama, el alter ego de Alejandro.
Quizá es una cinta que cala más en quienes han transitado los caminos del autoexilio o el destierro. En las culturas en las que la vida y la muerte se entrelazan y en la que la fantasía tiene cabida. Es como si el propio espacio denominado "Bardo", que es precisamente ese lugar entre la realidad y la interpretación de ésta, ese limbo, fuera una profecía autocumplida con esta película que sólo parece lograr anidarse entre quienes están dispuestos a habitar esa frontera de lo incierto. Habrá que ver qué dice el jurado y hacia qué lado decide inclinar la balanza final, pero por lo pronto "Bardo" ya se está convirtiendo en un mito.
Lee también: Camila, hija de Raúl Araiza, asegura que revelar su orientación sexual le salvó la vida
[Publicidad]
Más información

Mundo
Interpol incauta más de 3 mil 300 armas y 56 toneladas de drogas en operativo en América Latina; México participó en operativo

Metrópoli
Brugada entrega obras de remodelación de la Zona Rosa; es un corredor estratégico y de gran valor patrimonial, destaca

Descubre y Compra
Las ofertas del Hot Sale también alcanzan a los sets de LEGO

Mundo
EU abre segunda pesquisa criminal contra Maduro, ahora en Florida, reporta Miami Herald; Alex Saab, en la mira de fiscales


Sección
Ni el Papa se resistió: León XIV rompe el protocolo y se sube al Ferrari de 1,050 caballos

Sección
Impactante beso entre Julio César Chávez y Yolanda Andrade se viraliza, ¿sólo amistad?

Sección
¿A qué migrantes sí les abre las puertas Donald Trump? La decisión que desata polémica en EU

Sección
“No habría sobrevivido sin ella”: La desgarradora confesión del príncipe William sobre el estado actual de Kate Middleton






