“Pienso que hay múltiples maneras de mirar al mundo, muchas más de lo que imaginamos y que nunca podremos tener la certeza de que lo que vemos es, en verdad, la realidad”

Los espectadores (vi desde bebés y estudiantes hasta gente muy mayor) pueden sentarse, acostarse o recorrer el espacio y experimentar cómo la obra les envuelve porque está en el techo, el suelo y los muros del cuarto convertidos en pantallas.