Alondra de la Parra dirigió la "Sinfonía núm. 9 en Re menor, Op. 125, Coral" junto a destacados intérpretes y orquestas, en un concierto que destacó el mensaje de fraternidad y esperanza de la obra de Beethoven ante un mundo dividido

“(…) sólo un poco más y hubiera terminado con mi vida. Es el arte y solo el arte lo que me detuvo, porque me pareció imposible dejar este mundo antes de lograr todo lo que yo siento que soy capaz”