Fragmentos del libro Farabeuf, o la crónica de un instante, del escritor Salvador Elizondo:

—La fotografía —dijo Farabeuf—, es una forma estática de la inmortalidad.

“Fotografiad a un moribundo”, dijo Farabeuf, “y ved lo que pasa. Pero tened en cuenta que un moribundo es un hombre en el acto de morir y que el acto de morir dura un instante”, dijo Farabeuf, y que por lo tanto, para fotografiar a un moribundo es preciso que el obturador del aparato fotográfico accione precisamente en el único instante en el que el hombre es un moribundo, es decir, en el instante mismo en que el hombre muere…

En las artes visuales es evidente la búsqueda de muchos artistas del pasado, pintores y escultores, sobre todo, por capturar o plasmar un instante preciso de los personajes que pintan o esculpen a mano. Esos grandes maestros de la pintura y la escultura para adquirir la destreza y poder ejecutar obras sublimes tuvieron que pasar por un riguroso aprendizaje en las academias y talleres de pintura aprendiendo de sus maestros técnicas y procedimientos complicados para poder ejecutar a mano, con un gran realismo, la instantaneidad, espontaneidad, o el gesto y postura de sus personajes, esto lo pudieron hacer gracias a la maestría de un oficio que les tomó años aprender y perfeccionar.

Antes del descubrimiento de la fotografía, que sucede en el año de 1826, atribuido a dos fotógrafos pioneros que a lo largo del tiempo se han peleado el lugar de ser el primero: por un lado, a Nícephore Niépce, quien logra la primera fotografía exitosa en 1826, y por el otro, a Daguerre, quien descubre un procedimiento que conocemos como los daguerrotipos, que serían mundialmente exitosos en su momento, pero que carecen de las virtudes que tendrán los negativos más adelante en esta historia. Los daguerrotipos, por lo tanto, se convierten en piezas únicas ya que el negativo fue capturado en una placa metálica, por un procedimiento muy peligroso a base de mercurio, asaz peligroso, que se positivaba en la placa misma, es decir, en el negativo mismo. Los daguerrotipos son difíciles de mirar, pues necesitan cierto ángulo para poder apreciarlos. Es complicado de entender el tema porque los primeros pasos de la fotografía están colmados de fracasos y aciertos. Los daguerrotipos y el método para lograrlos se difundió por el mundo rápidamente, pero además se empezaron a experimentar otros métodos o procedimientos hasta que definitivamente el mejor vehículo para lograr el éxito fueron las sales de plata y los fijadores químicos para revelar los negativos que, de ahí en adelante, siempre tendrán que positivarse para que se realice la “f o t o g r a f í a” y la podamos apreciar impresa en un papel.

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