El cuatro veces campeón del mundo no está contento con Red Bull y el rendimiento de la nueva unidad de potencia provista por Ford (desarrollada de manera interna por Red Bull Powertrains), por lo que ya está buscando lugar en otro equipo, sabiendo ahora que las posibilidades de llegar a Mercedes se han desvanecido, al menos en 2027.

Max Verstappen es, sin duda, el mejor piloto de la parrilla. Ya lo vimos la temporada pasada cuando, ganando cuatro de las últimas seis carreras, se quedó a solo 3 puntos de completar la hazaña de alcanzar y superar al británico de McLaren, Lando Norris, sumando lo que habría sido su quinta corona en el Mundial de Pilotos.

Sin embargo, al neerlandés no le ha caído bien el RB22 ni el nuevo reglamento, al cual le ha costado adaptarse, viéndolo cometer errores poco habituales en él, ya sea despistes o malas arrancadas. Pero, sustancialmente, Max sabe que el motor del auto no es el de uno ganador y no lo será en el mediano plazo, por lo que ya ve hacia otros horizontes. Y es que, si bien su contrato con Red Bull está vigente hasta finales de 2028, puede rescindirlo unilateralmente y salir del equipo sin pagar penalización económica. Esto está debido a un par de cláusulas de salida: la primera indica que puede marcharse si no está en segundo o tercer lugar del campeonato (actualmente está en séptimo), y la segunda está sujeta a su nivel de satisfacción con la dirección del equipo.

Con estas dos variables abiertas, Verstappen tiene que, como el campeón que es y como decía Ayrton Senna, ver hacia dónde está el mejor auto o las mayores posibilidades de desarrollar uno pronto en otra escudería, algo que ya no ve en Red Bull. Las fichas para jugar no son muchas; por un lado, en Mercedes las puertas se han cerrado para 2027, dado el vertiginoso ascenso del joven Kimi Antonelli, que podría coronarse como el campeón más joven de la historia y darle un año más de gracia al inglés George Russell. La intención de Toto Wolff de llevar a Max a Mercedes era darle las llaves del equipo y ayudar a desarrollar al italiano, pero ahora, viendo que Kimi es un piloto alfa, sería muy mala idea ponerle otro a la par, cuando se sabe que Max no da concesiones.

Por otro lado, Ferrari tampoco es una posibilidad. Lewis Hamilton está cosechando sus primeros frutos vestido de rojo y ya es segundo del campeonato, en tanto que Charles Leclerc fue recientemente renovado hasta 2029. Finalmente, McLaren tiene a sus dos pilotos, Norris y Piastri, con contratos vigentes: el primero hasta finales de 2027 y el segundo hasta 2028. Sin embargo, Zak Brown tiene la puerta abierta para recibir al multicampeón de Países Bajos y ya tuvo su primera reunión informal para explorar posibilidades de vestir de naranja hacia 2027 o 2028.

Aston Martin sería, junto con Mercedes, Ferrari y McLaren, uno de los únicos equipos que podrían pagar un salario a la altura de Max, ya que es el mejor remunerado de la parrilla con 70 millones de dólares anuales. Pero irse al equipo verde sería una apuesta muy arriesgada, con todos los problemas que hoy tiene Honda para darle al equipo propiedad de Lawrence Stroll un motor competitivo, siendo hoy el último equipo en rendimiento del campeonato y que tiene a Fernando Alonso al borde del retiro.

Max Verstappen podría estar viviendo sus últimos meses vestido de azul y podría fichar por otro equipo mucho antes de lo esperado.

@jorgedialogante

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