La presentación del Plan Estratégico de Procuración de Justicia 2026-2029 por la titular de la FGR, Ernestina Godoy Ramos, ante el Senado este 27 de abril de 2026, representa un cambio paradigmático en el sistema penal mexicano. Este ambicioso instrumento busca sustituir el modelo reactivo y fragmentado por uno basado en evidencia científica y priorización estratégica. Al diagnosticar una saturación sistémica histórica con altos índices de impunidad, el plan posiciona a la justicia como eje de pacificación nacional, sustentando la seguridad en investigaciones ministeriales rigurosas y de alto valor probatorio que garanticen una paz duradera.

Dicha transformación se sustenta en una reingeniería institucional que elimina duplicidades y agiliza la acción ministerial. Destacan la consolidación de la Unidad Especializada de Planeación y la creación de Unidades de Fusión Operativa, donde expertos desmantelan redes criminales de forma integral y no caso por caso. A través de una política de priorización técnica, se focalizan recursos en delitos de alto impacto como el feminicidio, la desaparición forzada y la macrocriminalidad financiera. Este enfoque optimiza el capital humano y reduce la discrecionalidad, garantizando una respuesta inmediata y técnica ante los fenómenos que más vulneran a la sociedad.

La apuesta más disruptiva del plan es la integración de tecnologías de vanguardia para consolidar un modelo de investigación proactiva. Mediante la evolución de Justici@.Net y el uso de Inteligencia Artificial —agentes RAG y procesamiento de lenguaje natural—, la FGR procesará en minutos volúmenes masivos de datos, facilitando la identificación temprana de redes criminales y rutas financieras ilícitas. Este salto hacia una fiscalía científica, apoyado en modelos biométricos y algoritmos avanzados, permite anticipar el delito bajo una doctrina de supervisión humana que garantiza el debido proceso y la soberanía de la información ciudadana.

Para asegurar la eficacia de este despliegue, es indispensable fortalecer el proyecto en dos aspectos. El primero exige un presupuesto multianual blindado que financie la infraestructura tecnológica y el desarrollo institucional. La suficiencia financiera es la única garantía de que la sofisticación operativa sea sostenible frente a volatilidades externas, protegiendo los laboratorios forenses y reteniendo al personal especializado. Esta inversión permitirá que el Servicio Profesional de Carrera consolide una burocracia técnica, honesta y capacitada bajo los más altos estándares internacionales de investigación criminal.

El segundo aspecto, debe incluir la investigación de fenómenos criminales de naturaleza multilateral y transfronteriza. Debe incluir tecnologías y técnicas especiales de investigación previstas en tratados internacionales, otorgando a la institución la capacidad real de conducir investigaciones complejas en materia de Delincuencia Organizada Transnacional (DOT). Al vincular la inteligencia tecnológica con protocolos globales para desmantelar redes de trata, tráfico de armas y ciberdelincuencia, la FGR podrá neutralizar el poder económico de estas estructuras. La consolidación de este pilar, unida a la solvencia financiera, permitirá rescatar la procuración de justicia de su letargo histórico, garantizando una institución científica, moderna y comprometida con la verdad y la paz social.

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

Comentarios