El despiadado calor de la Ciudad de México no da tregua ni a los museos. Cuando visitamos la exposición Remedios Varo. Habitantes de lo insólito en el Museo de Arte Moderno nos llamó la atención el sofocante calor. Después, en el recorrido de la muestra Gerda Gruber. Entre verde y agua, las altas temperaturas seguían. Ambas salas se ubican en la planta alta y están bajo los domos que caracterizan la arquitectura del recinto, por lo que surgió la inquietud sobre si estas condiciones son las ideales para la preservación de obras de arte. ¿Están funcionando correctamente el aire acondicionado y los humidificadores? La situación no ha pasado desapercibida para otros, por ejemplo para la crítica de arte María Minera, quien habló del asunto el lunes en un conversatorio sobre la colección Gelman.

La 4T contra Hernán Cortés...

No fue un acto arrebatado de un lunático la petición de “echar” los huesos de Hernán Cortés en una caja de detergente Roma y entregárselos a la alcaldesa española Isabel Díaz Ayuso “para que haga un caldo de tuétano o los meta en su cama y duerma con ellos”. Suena descabellado, pero es real la carta redactada y dirigida con esta propuesta al director del INAH por un “Ciudadano mexicano” y “militante de la Cuarta Transformación”, que ya fue entregada y sellada. La demanda que revive aquella petición de perdón a la Corona española exigida por el expresidente ahora vino de uno de los ideólogos de la llamada 4T, el periodista y escritor Pedro Miguel, quien la hizo publica el pasado sábado, donde solicita que se lleven a cabo “las gestiones pertinentes a fin de exhumar y empacar los restos del señor Hernán Cortés de Monroy y Pizarro Altamirano” para que “que sean entregados a la ciudadana española Isabel Díaz Ayuso o a cualquier instancia o persona del Estado español que manifieste interés en recibirlos”. Qué nivelazo en ambos lados del Atlántico...

(Escríbamos a columnacrimenycastigo@gmail.com)

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