Naasón Joaquín García no es un perseguido político ni un líder religioso atrapado en una disputa de interpretaciones. Es un hombre que se declaró culpable en California y fue sentenciado —mediante un acuerdo de culpabilidad— a 16 años y 8 meses de prisión por delitos sexuales contra menores. No estamos hablando de rumores o campañas de desprestigio. Estamos hablando de una condena aceptada por él mismo.

Y, sin embargo, el caso no deja de degradarse.

Ahora, en Nueva York, donde enfrenta nuevos cargos federales por conspiración de crimen organizado, tráfico sexual y explotación infantil, asoma un argumento que retrata con una nitidez brutal el tamaño moral del problema: convertir el abuso en creencia, la coacción en doctrina y la depredación en libertad religiosa.

La defensa de este sujeto sostiene que dentro de La Luz del Mundo se enseñaba que el “Apóstol” era portavoz de Dios y “sin pecado”; que tener relaciones sexuales con él era una “bendición” que acercaba a la salvación y que “negarse lleva al pecado, al ostracismo y a la condenación eterna”.

Dicho de otro modo: no sólo habría habido abuso. Habría habido una arquitectura espiritual diseñada para volverlo obediencia.

Y de todos los horrores de este caso, ese es el espanto mayor.

Porque una cosa es la defensa técnica de cualquier acusado. Otra, mucho más grave, es el intento de rebautizar como fe lo que, según la fiscalía, fue una maquinaria de manipulación psicológica y sexual sostenida durante décadas.

Cuando el cuerpo de una menor pasa a ser presentado como vehículo de redención, estamos frente a una perversión total: la captura del lenguaje religioso para desarmar la voluntad de las víctimas.

Es coacción envuelta en teología. Busca normalizar una idea monstruosa: que, si el sometimiento sexual fue enseñado como mandato espiritual, entonces perseguirlo sería discriminar una religión.

Es un salto moral brutal y profundamente indecente que merece repudio absoluto. Bajo esa lógica, cualquier estructura de abuso podría blindarse con palabras sagradas, liturgia interna y obediencia doctrinal. La libertad religiosa existe para proteger la conciencia, no para inmunizar depredadores

El abuso no terminaba en el acto. Se completaba en su explicación. La violación física venía acompañada de una colonización mental. Convencer a la víctima de que no estaba siendo destruida, sino elegida. De que no estaba siendo agredida, sino bendecida. De que no estaba siendo sometida, sino acercada a Dios.

Hay pocos mecanismos de dominación más perversos que ese.

Por eso este caso dejó hace mucho de ser solamente el expediente de un líder caído. Es la radiografía de una estructura que habría usado la doctrina, la jerarquía, la culpa y el miedo a la condenación para convertir el abuso en deber religioso. Y si ése va a ser ahora el terreno argumental de la defensa, entonces el escándalo ya no se limita a los hechos imputados. Se extiende a la pretensión de legitimarlos retrospectivamente con el manto de la fe.

Ahí hay que trazar una línea tajante. Nadie puede llamar persecución a que se investigue el uso de menores y de fieles vulnerables como objetos sexuales de su liderazgo.

A estas alturas, la pregunta ya ni siquiera es sólo qué hizo Naasón. La pregunta es qué clase de estructura necesita convertir el abuso en sacramento para satisfacer a su líder.

Y mientras este criminal convicto cuenta con una condena firme en Estados Unidos y con nuevos cargos federales encima, en México todavía fue necesario que un juez revirtiera el intento de enterrarlo judicialmente por la FGR.

Ese es el tamaño del problema: no sólo un depredador que quiso volverse sagrado, sino un sistema —el nuestro— que todavía intenta volverlo intocable en México.

POSTDATA.– Una casa que fue ocupada por Rubén Rocha Moya fue baleada mientras los agresores se grababan descargando sus armas largas. La casa estaba vacía. El mensaje, no. En Sinaloa, hasta los muros sirven para recordarle al poder que alguien más se siente con derecho a firmar la amenaza.

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

Comentarios