[Publicidad]
A los cuatro meses de nacido Axel no podía sostener su cabeza ni mantenerse sentado. Rocío, su madre, se percató de que algo estaba mal al ver que el niño no se comportaba como su primera hija, por lo que decidió acudir con un pediatra. El diagnóstico fue que esperara. “Su hijo no tiene el mismo desarrollo que los demás, espere a que adquiera más fuerza”, le dijeron.
Rocío acudió con un segundo especialista, un ortopedista, pero la valoración médica no cambió, pues el experto sólo le dijo: “Su hijo es flojo, hay que estimularlo”. Fue así como Rocío empezó a llevar a terapias físicas a Axel.
Esto tampoco funcionó, el niño empeoraba con el paso del tiempo.

Rocío acudió con algunos neurólogos, pero titubearon con el diagnóstico final. Sin embargo, ya hablaban de una extraña enfermedad llamada Atrofia Muscular Espinal (AME).
Rocío recuerda ese proceso: “Axel pudo sentarse solo hasta que tuvo un año. Comenzó a gatear de manera muy lenta, había muchas caídas. A los dos años dio sus primeros pasos, lo hacía apoyándose en cosas, tenía mucha debilidad. Después tuvo que utilizar andador. A los cinco años dejó de caminar y empezó a utilizar silla de ruedas”.
Axel tenía cinco años cuando fue diagnosticado con AME tipo dos. Esta enfermedad es considerada como rara por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Para Rocío, conocer el diagnóstico fue un alivio, pero su clasificación hizo que surgieran más dudas: “Al enterarme de la enfermedad y saber que era clasificada como rara te preguntas: ‘¿Cuánto va a vivir?, ¿se curará?, ¿existe tratamiento?’ Fue un golpe emocional muy fuerte”.
Sus dudas estaban justificadas. La falta de registro y capacitación de algunos médicos sobre esta enfermedad hicieron que el diagnóstico de Axel tardara cinco años. Además, Rocío supo que el padecimiento requería de un tratamiento multidisciplinario: “Los doctores me decían que Axel necesitaba terapia, fue cuando me di cuenta de que esta enfermedad es muy cara, pues requiere el apoyo de distintas especialidades, como cardiología, inmunología, terapia física y pulmonar.

Tratamiento para la AME
En entrevista con EL UNIVERSAL, el neurólogo pediatra y jefe de la clínica de trastornos de neurodesarrollo del Hospital Infantil Federico Gómez, Daniel Eduardo Álvarez Amado, menciona que la Atrofia Muscular Espinal es una enfermedad neuromuscular que va dañando los músculos de todo el cuerpo y haciendo que los niños pierdan sus habilidades motoras.
“La neuronas que van hacia el músculo van muriendo, lo que hace que el músculo comience a atrofiarse y deje de funcionar”, explica.
Según el especialista, existen cuatro tipos de AME: el primero es el más común y se presenta antes de los seis meses; el dos comienza entre los seis y 12 meses de edad; el tres regularmente se manifiesta después de los 18 meses, y el cuatro se llega a presentar en edad adulta. El pediatra menciona que recientemente se descubrió el tipo 0, que se manifiesta en estado prenatal.

Álvarez Amado afirma que el tratamiento farmacológico aprobado por Cofepris consta de cuatro dosis iniciales en dos meses y una cuatrimestral de por vida.
El costo de cada una es de 2.1 millones de pesos, explica Larisa Hernández, médica especialista en medi-cina farmacéutica.
“Antes de la existencia de estos avances médicos sólo se les proporcionaban a los niños cuidados paliativos. Hoy en día, con el tratamiento y al no progresar la enfermedad, ya no tendrán problemas musculares (...) En los niños que ya la padecen mejorará su calidad de vida”, dice el pediatra.
Este medicamento no está disponible en algunas de las instituciones públicas de Salud, como en el desaparecido Seguro Popular, ya que este padecimiento no estaba incluido en la lista de enfermedades clasificadas como raras en México por parte del Consejo de Salubridad General (CSG).

En el país tampoco existen registros de cuántas personas tienen esta enfermedad. Héctor Arreola Ornelas, coordinador de investigaciones económicas en la Fundación Mexicana para la Salud, A.C., menciona: “Los únicos registros que existen de enfermedades raras son de asociaciones civiles, los cuales no están unificados”.
Axel está por cumplir seis años y no ha presentado problemas lingüísticos, por lo que acude regularmente a la escuela. Rocío menciona que él es consciente de su enfermedad y del tratamiento, por eso le pregunta: “¿Cuándo recibiré mi tratamiento?, ¿cuándo volveré a caminar, mamá?”.
“Hago un llamado al sistema de Sa lud, sé que no somos la cantidad de personas que tienen diabetes, pero tenemos derecho a la salud, yo quiero ver crecer a mi hijo”, dice Rocío.
[Publicidad]
Más información

Ciencia y Salud
La Academia de Ciencias de EU retira un artículo de Mariano Barbacid por conflicto de intereses; el investigador responde

Metrópoli
Feministas exigen despenalización total del aborto en CDMX; piden eliminar delito del Código Penal

Mundo
Google acuerda ceder su IA al Pentágono; pacto ocurre pese a protesta de cientos de empleados

Nación
Sheinbaum: se evalúa quitar unas curvas del Tren Interoceánico; FGR deberá informar avances del caso, dice


Sección
Lista de convocados de México para el Mundial 2026: Los 12 elegidos de Javier Aguirre y las sorpresas de última hora

Sección
Liga MX HOY: partidos de liguilla Clausura 2026, fechas y horarios; Pumas vs América roba reflectores

Sección
Odín Ciani confronta a David Faitelson: “deja de pedir disculpas y respeta”

Sección
David Faitelson se quiebra al pedir perdón a José Ramón Fernández: “Usted es mi maestro, fue como un padre”


