[Publicidad]
estados@eluniversal.com.mx
Monterrey.— En el mismo sitio donde algunos vecinos tiran escombro, animales muertos, zapatos viejos, llantas usadas y tazas de baño rotas, entre otros desechos, Juan Fernando “N”, el presunto asesino de Ana Lizbeth, abandonó el cadáver de la niña de ocho años, a quien había raptado el domingo por la tarde.

La osadía del presunto asesino quedó de manifiesto frente a decenas de posibles testigos, entre ellos, los asistentes a la misa que celebraba el sacerdote Valentín Villareal, en el templo Santa Clara de Asís; que carece de paredes al frente y a los costados, por lo que es posible observar el área de juegos infantiles.
“Estaba celebrando misa y vi cuando ese hombre se puso ahí por donde está el poste. Como hay muchos volantes de empresas que solicitan gente, me imaginé que a lo mejor buscaba empleo”, comentó el párroco.

En opinión del sacerdote, Vistas del Río es una comunidad de gente trabajadora, respetuosa, responsable; “pero de repente llegan más habitantes, como este señor que vi pasar dos o tres ocasiones por aquí”.
Efectivamente, según las investigaciones, Juan Fernando “N”, había llegado recientemente a vivir a una “micro casita” recién pintada de azul, localizada cerca de la calle Vista del Águila Real, que está a unos 70 metros del sitio donde “convenció” a la niña de que lo acompañara.
La casa, donde supuestamente Juan Fernando cometió el crimen, está custodiada por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones y policías municipales de Juárez.

Por la misma avenida Vista de Huizache, donde Dulce Ramírez trabajaba en la ruta 527, unas cinco cuadras hacia el sur, está la casa de los abuelos paternos de Ana Lizbeth, desde donde este jueves partió el cortejo fúnebre con sus restos hacia el panteón Lomas de San Pedro.
Decenas de vecinos, amigos y familiares acompañaron a los deudos de la menor. Colocaron sobre el pavimento veladoras, flores artificiales y cartulinas con mensajes para exigir justicia: “Todos somos Ana”.
Llegaron tarde. Este jueves, a las 3:00 AM, Juan Fernando “N”, ingresó al penal del Topo Chico, para ser imputado por feminicidio, lo que le costaría una pena de prisión de hasta 60 años. Pero tal vez hoy no se estaría escribiendo esta historia si las autoridades hubieran ejecutado las órdenes de aprehensión que tenía pendientes y lo mantenían, supuestamente “a salto de mata” desde 2014.
La Fiscalía General de Justicia del estado, reconoció que Juan Fernando tiene un hermano que es agente del Ministerio Público; pero antes que protegerlo, expuso la autoridad, colaboró para resolver el caso.
[Publicidad]
Más información

Estados
Vinculan a proceso a mujer por violencia familiar en Ciudad Juárez; agredió física y psicológicamente a su esposo

Nación
Luisa Alcalde presenta lista de periodistas y políticos que difunden mensajes anti-4T; oposición ve “mensaje de intimidación”

Tendencias
Hombre dispara a perrito de raza pitbull en Tecámac; vecinos y usuarios exigen su detención en redes

Nación
Peculado, lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, entre las investigaciones de la FGR contra "Alito"; "son fabricadas", dice el líder del PRI

Espectáculos
Paola Dalay enfrenta rumores sobre José Eduardo Derbez y revela cómo están realmente

Espectáculos
¿Qué hacía Zendaya en Morelos? Sale a la luz el secreto de su visita a México

Édgar Córdova
"Papi, préndeme ese toque": Polémica canción sorprende en Premio de la Juventud de CDMX

Al día
SEP cambia reglas para escoltas escolares en CDMX, ya no elegirán a los mejores promedios






