Antes del boom del body horror, David Cronenberg ya había llevado el género a uno de sus puntos más perturbadores con “La mosca”.

Estrenada en 1986, la película sigue siendo una de las experiencias más inquietantes del y una parada obligatoria para cualquiera que quiera entender por qué este cine se volvió tan influyente.

La historia arranca cuando el excéntrico científico Seth Brundle (Jeff Goldblum) desarrolla un sistema de teletransportación. Todo cambia cuando decide experimentar con su propio cuerpo, y es que, una mosca entra accidentalmente en la cabina y en el proceso se fusiona el ADN del hombre con el del insecto.

A partir de ahí, la película se convierte en una pesadilla física y emocional. Cronenberg muestra la transformación de Brundle con un nivel de detalle que hasta hoy resulta impactante, gracias al trabajo de maquillaje y efectos de Chris Walas y Stephan Dupuis, que les valió el Oscar en el 87.

Para hacer esta historia más interesante, y sí, morbosa, la transformación monstruosa de Brundle es presenciada por Veronica Quaife (Geena Davis), periodista y pareja del científico, lo que hace de "La mosca", al mismo tiempo, una historia de amor imposible.

Vista hoy, “La mosca” conserva su capacidad para incomodar y fascinar, transformándola en una cinta de culto.

Dónde ver: Prime Video

Foto: 20th Century Fox

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