El Seminario Patrimonio Cultural, Antropología, Historia y Legislación, coordinado por el investigador Bolfy Cottom, trató en su emisión de ayer sobre los derechos de los trabajadores de la cultura, quienes, coincidieron especialistas, son vulnerados de forma sistemática.

Saúl Escobar Toledo, investigador de la historia de los obreros en México, señaló que si bien en los últimos años hubo avances respecto a los derechos sindicales, prestaciones laborales e incluso programas sociales para apoyar a los trabajadores, los salarios de los trabajadores del sector público son los que menos han aumentado.

Escobar señaló que hay una brecha entre lo que marcan las leyes laborales y lo que se vive día a día en oficinas y espacios de trabajo. “Arrastramos desde los años 40 una brecha entre la realidad y la ley, en la etapa del desarrollo estabilizador, entre 1948 y 1994, teníamos el charrismo sindical, que manejaba los contratos de acuerdo con sus intereses y los de las empresas, era selectiva la aplicación de la ley”, detalló.

En los últimos años, explicó, la brecha entre la ley y la realidad se profundizó por la austeridad republicana impulsada por Andrés Manuel López Obrador. “Hay una práctica recurrente para contratar trabajadores por honorarios, por contratos de menos de un año, eso debilita a las instituciones al carecer de personal especializado, en aras de ahorrar dinero por la austeridad se debilitan a las instituciones públicas por la falta de protección que viven los empleados”.

Por su parte, Claudia Patricia Juan, defensora de derechos laborales, señaló directamente que los trabajadores del sector cultura están abandonados. “Surgieron nuevos sindicatos cuando se creó la Secretaría de Cultura, tenemos una atomización de sindicatos que no permite tener una voz de los trabajadores de la cultura que pueda influir a nivel nacional”.

Escobar remarcó que la contratación de trabajadores del sector cultural por Capítulo 3000 es una forma de “brincar” el acceso a los derechos culturales. “Desgraciadamente por el Capítulo 3000 se puede contratar personal sin ningún vínculo laboral, esto incluye seguridad social, salarios, prestaciones, todo lo que es una relación laboral, es una abierta violación a los derechos humanos y una abierta violación a la idea del trabajo digno”, señaló.

Claudia Patricia Juan apuntó que la precarización laboral es cada vez más fuerte, debido a los mecanismos de contratación y la forma en que se gestionan las vacantes. “Sólo los trabajadores de base tienen derechos, el resto tiene los derechos básicos, nos han vendido que los que no tienen sindicato no tienen derechos, y eso incluso ha llevado a que entre los trabajadores existan peleas, cuando se libera una plaza y se concursa, es de todos contra todos, en lugar de pedir políticas de regularización del trabajo, hoy no vemos nada claro, y vemos que sólo entran los compadres y los sindicatos lo permiten”.

La precarización, detalló Patricia Juan, causa un efecto dominó, ya que, con salarios precarios, las aportaciones al ISSSTE para las pensiones y jubilaciones son ínfimas y precarias.

Afirmó que la austeridad impulsada por el gobierno está “acabando” con los trabajadores y sus derechos. “El austericidio está acabando con las instituciones, con los derechos, tenemos un reto grande y no podemos sentarnos a llorar”.

Bolfy Cottom apuntó que el escenario de la crisis laboral en el sector cultural es dramático, y señaló que hace unas semanas la Secretaría anunció un incremento salarial del 13% a trabajadores del sector central, lo cual calificó de discriminatorio, ya que no es un aumento para todos los trabajadores.

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