
Madres abandonadas
Podremos celebrar plenamente el día de las madres cuando en nuestro país haya paz y se reconozca que sin su trabajo la rueda de la economía y de la sociedad simplemente no giraría.

Podremos celebrar plenamente el día de las madres cuando en nuestro país haya paz y se reconozca que sin su trabajo la rueda de la economía y de la sociedad simplemente no giraría.

Si hay algo que expresa contundentemente la indolencia del oficialismo es lo relacionado con la salud de las y los mexicanos. El colapso del sistema público es ya inocultable.

Los que ayer decían que fue el Estado en el caso de Ayotzinapa, hoy se deslindan y pretenden borrar, como lo hicieron afuera del recinto del Senado, las huellas de la tragedia de los desaparecidos.

Que el fenómeno de las desapariciones venía de atrás es irrebatible. Pero se agudizó con creces con la política de “abrazos, no balazos” que permitió que los cárteles de la droga se adueñaran de regiones enteras del país.

En la 4T son indolentes. No les duele. Indolentes porque creen que tapando el sol con un dedo van a poder ocultar esta realidad de sangre y muerte que nos brota de la tierra.

Hay un cambio en la estrategia de seguridad de México, el problema es que responde en gran medida a las amenazas de Trump más que a una convicción propia.

Lo que llegó fue la división entre las que antes hacíamos alianzas para luchar por nuestros derechos sin importar nuestras diferencias. También la soberbia, la polarización, la falta de empatía con las víctimas, y la indolencia y frialdad como signo de la casa.

El oficialismo nos pide unidad nacional. Y los mismos que apenas ayer descalificaban, insultaban y excluían a quienes no piensan igual, hoy se llenan la boca con llamados a la unidad.

Junto con el reconocimiento pleno del trabajo en el hogar, aspectos de una política nacional que debiera ser el eje de cualquier gobierno, sobre todo si es encabezado por una mujer.

En un país en que las cárceles están llenas de inocentes, el gobierno supuestamente humanista ha decidido continuar por el camino punitivo al apostar por la privación de la libertad.