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Para Tommie Smith, campeón olímpico de 200 metros planos y cuyo tiempo de 19.8 segundos significó nuevo récord olímpico y mundial, fue más importante (igual que para su compatriota John Carlos, quien se quedó la tercera posición con 20 segundos), manifestarse en favor de los derechos civiles de la raza negra en un escenario ideal.
A Smith y Carlos se les sumó en el podio el australiano Peter Norman, quien culminó la prueba en segundo lugar.
Para la ceremonia de premiación, los atletas estadounidenses se enfilaron descalzos hacia el podio ante la sorpresa de todos.

Durante la carrera, tan pronto como se les dio la señal de salida, partieron como rayos hacia la conquista del triunfo y de la reafirmación de sus convicciones basadas en el color de su piel.
Con el número 307 en el pecho y espalda, Smith pudo haber hecho un mejor tiempo, ya que tal vez de no haber alzado los brazos en señal de victoria, ahora se hablaría de 19.7 segundos, o menos, pero a él le importaba ganar y dejar constancia absoluta y real del poderío de su raza.
Smith siempre creyó y confió en su triunfo.
alejandro.orellana@clabsa.com.mx
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