[Publicidad]
El 5 de marzo, el futbol mexicano cambió. Era el minuto 15 del segundo tiempo, en el juego entre el Querétaro y el Atlas. De pronto, alguien dejó abiertos los accesos en las tribunas y los barristas de los Gallos Blancos fueron contra los de los Rojinegros. Inició un enfrentamiento en donde no se respetó a mujeres y niños, a aficionados neutrales.
De las tribunas, la batalla se fue al campo. Los organizadores abrieron los accesos, la gente quiso resguardarse, mientras los jugadores corrían a los vestuarios y otros trataban de calmar la situación.
En los pasillos del estadio La Corregidora se vivía un espectáculo que horrorizaba, con cuerpos ensangrentados. Se temió lo peor... Y lo fue.
PUEDES LEER: César Montes le pide a los jugadores mexicanos salir a Europa
El futbol mexicano llegó al límite. El 2022 será recordado como el año en el que la violencia estalló como nunca y los aficionados temieron por su vida en un estadio.
La Liga MX impartió castigos por doquier, como inhabilitar a la directiva del Querétaro, vetar a La Corregidora por un año, impedir que la barra de los Gallos Blancos ingrese a los partidos como local durante tres años y 12 meses en condición de visitante.
Salieron a la luz actos de corrupción al contratar a empresas de seguridad, las cuales fichaban a jóvenes sin experiencia para controlar multitudes.
[Publicidad]
Más información

Espectáculos
Desatan secretos de "Amores perros"

Metrópoli
La boxeadora mexicana Valeria Amparán confía en que ganará la medalla de oro en Santo Domingo 2026

Nación
“Evaluación dejaba 198 toneladas de basura”; UNAM estimó examen en línea para reducir impacto ambiental

Nación
UNAM pagó el doble a Territorium por examen fallido; evaluación presencial de 2025 costó sólo 49 mdp







