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En el fondo, la directiva celeste no quería a Francisco Jémez como su director técnico. De hecho, nunca fue la primera opción en la lista de Eduardo de la Torre, director deportivo de Cruz Azul. La verdad es que el objeto de deseo cementero siempre fue Pedro Caixinha. A la cúpula del club de La Noria le seducía la forma de dirigir del portugués, quien logró hacer campeón a Santos Laguna. Sin embargo, el luso tenía otro tipo de compromisos por cumplir y la mente lejos de México. La Máquina tuvo que apostar por el ibérico, quien le trajo más polémica que resultados en el año que estuvo en México. Una vez ido Jémez, la escuadra que preside Guillermo Álvarez pudo cumplir el sueño de tener a Caixinha.
Gabriel Peñalba siempre supo que se iría del Cruz Azul
Cuando Pedro Caixinha le informó que sería puesto transferible, junto a Christian Chaco Giménez, el contención argentino Gabriel Peñalba se mantuvo sereno, postura que sorprendió al entrenador portugués del Cruz Azul. La razón es que tenía una promesa de quien se acaba de ir.
Justo antes de volver a España, Francisco Jémez le dijo a Peñalba que lo llevaría al primer equipo que entrenara, y el español sabía que sería pronto, porque eso de que estaba cansado y quería tomarse seis meses de descanso sólo fue para justificar su no renovación con La Máquina. Estaba consciente de que era muy probable que tomara a Las Palmas, club al que pronto llegará Peñalba.
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