Tras una jornada agotadora, el silencio de la noche suele verse interrumpido por el maullido persistente de un a las cinco de la mañana.

Quienes conviven con un gato conocen esta rutina que actúa como un reloj despertador ineludible. Aunque los gatos son compañeros afectuosos, su gestión del tiempo de descanso difiere drásticamente de la humana, lo que genera interrupciones constantes en el sueño de sus tutores.

Conocer la conducta de tu gato es importante. Foto: Freepik
Conocer la conducta de tu gato es importante. Foto: Freepik

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De acuerdo con la doctora Claudia Edwards Patiño, especialista de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), este fenómeno tiene una raíz social. Según la experta, "aunque nos han hecho creer que son huraños, los gatos son muy sociales; les gusta el contacto humano. Y la respuesta rápida a por qué te despiertan en la madrugada es porque necesitan esa interacción social con su tutor". Esta premisa desmitifica la idea de que el gato busca únicamente alimento al iniciar sus llamados nocturnos.

La naturaleza crepuscular y el ritual de interacción según la medicina veterinaria

Un error común entre los propietarios es asumir que el gato tiene hambre cuando maúlla de madrugada. De acuerdo con la doctora Edwards Patiño, al llegar a la cocina se observa frecuentemente que el plato está lleno.

Según la especialista, el recorrido que se hace con el animal (donde el tutor le habla con afecto y el gato acaricia sus piernas) constituye "un ritual social que él hace y siente necesario". No es la comida el fin último, sino el refuerzo del vínculo mediante el contacto y la voz.

A este factor social se suma la biología propia de la especie. Estudios publicados por la International Society of Feline Medicine (ISFM) sugieren que los gatos no son estrictamente nocturnos, sino crepusculares.

Esto significa que sus picos de actividad ocurren durante el atardecer y el amanecer. Por tanto, cuando el felino percibe los primeros rayos del sol, su instinto le indica que el día ha comenzado y busca integrar a su tutor en esa actividad. Según la zootecnista, cerrar las puertas para evitar este contacto rara vez funciona, ya que los gatos son territoriales y curiosos (la restricción espacial suele aumentar la ansiedad y los maullidos).

Terapia asistida con gatos cada día cobra mayor auge.
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Estrategias de manejo conductual para garantizar el descanso nocturno

Para mitigar estos comportamientos, la Dra. Edwards Patiño sugiere que, si el tutor tiene la certeza de que el gato dispone de alimento, no es indispensable levantarse de la cama. Al ser una búsqueda de contacto, se le puede hablar o acariciar desde la cama para satisfacer su necesidad social sin reforzar la conducta de despertarnos.

Asimismo, de acuerdo con las recomendaciones de American Association of Feline Practitioners (AAFP), el enriquecimiento ambiental es fundamental. Los gatos necesitan quemar energía durante el día mediante el juego activo para reducir su hiperactividad en la madrugada.

En cuanto a la alimentación, la profesora de la UNAM indica que es necesario que el minino cuente con comida disponible las 24 horas del día. "Los gatos comen de poquito en poquito. Entonces aquí tenemos dos alternativas: o se les llena su plato para que tenga comida durante todo el día, o en la noche se les deja algo adicional", expresa la especialista.

Según su análisis, esta medida permite que el animal establezca una rutina y aprenda a respetar los límites del descanso humano, comprendiendo que sus necesidades básicas están cubiertas sin necesidad de intervenir en el sueño del tutor.

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