Destacan que el nombramiento de Carlos Manuel Sada se presenta en un momento en el que “es impostergable para nuestro país contar en Washington con una representación capaz de establecer un límite a las lamentables expresiones de discriminación avivadas en el actual proceso electoral estadounidense”

En la ciudad del poder es posible trotar a la Casa Blanca en compañía del gerente de un hotel, saludar de mano a los embajadores y tomar una copa de vino en una terraza, mientras los congresistas resuelven sus asuntos en un buen restaurante