Me preocupa cómo la vida se está devaluando en el planeta. Debemos insistir en la reconstrucción del tejido social y reconocer que tenemos derecho a una vida en paz, bajo la No-violencia.

Claudia Sheinbaum, en el marco de la ardua relación bilateral con su homólogo estadounidense, ha logrado lo que otros líderes mundiales no han podido: influir en algunas de sus decisiones.

La política es como un virus, va cambiando y mutando en sus formas y solemnidades, así que en estos tiempos no hay que creerse del todo los elogios, ni los abrazos.