Al oficialismo no le importa la verdad. Tampoco le aflige el daño enorme que le está haciendo a toda una generación. No le duelen las muertes infantiles por sarampión, cáncer o por falta de medicamentos. Nos toca a las y los ciudadanos despertar.

Hay prisa en la vacunación porque México rendirá cuentas ante la OMS de lo hecho y no perder la etiqueta de país libre del virus