Durante años acompañaste a periodistas y personas defensoras de derechos humanos amenazadas, perseguidas, desaparecidas o asesinadas. Te expusiste a los riesgos que implicaba defenderlos, algo que casi ningún abogado está dispuesto a hacer

Cientos son asesinados, encarcelados o amenazados por hacer su trabajo, por revelar verdades incómodas, por criticar gobiernos en turno o destapar redes criminales; sin embargo, prevalece la impunidad