
El edificio que hoy alberga el Museo de Medicina fue sede de la Santa Inquisición, cuartel, sede del Congreso y de la Lotería Nacional, y hasta 1854 que se convirtió en la Escuela Nacional de Medicina. Sus muros encierran historias de dolor y sufrimiento, pero también de arte y ciencia, en él se siguen impartiendo algunas clases a los futuros médicos.












