
Era común encontrar varias talabarterías en el centro, en la zona de lo que hoy es Pino Suárez, pues cerca estaba el Matadero de reses, lo cual impulsó el surgimiento de estos negocios. Hoy, ya no se dedican a hacer sólo sillas de montar, subsisten diseñando bolsas, chamarras, portafolios, guantes, entre otros artículos, pero la importación de materias de bajo costo y calidad afecta sus ventas.












