
Por varias décadas, todo aquel que pasaba caminando, en auto, transporte público o en el Metro, hacía una pausa para voltear a ver a la famosa señora robusta con un rodillo el cual movía de arriba a abajo, en las cercanías del Metro San Antonio Abad, rumbo al Centro. La muñeca mecánica fue todo un referente de la zona para varias generaciones y un rotundo éxito publicitario












