"Jacinta es un cuerno de la abundancia. Hasta donde he probado, no hay ningún plato que no exceda las expectativas de su propio volumen"

¡No hables con la boca llena, baja los codos de la mesa y usa los cubiertos, no las manos! fueron nuestros primeros regaños. Ahora, más bien sólo hay una duda: ¿cómo se come esto?