Hace unas semanas, bajo el pretexto de ubicarse en el listado de actividades vulnerables de cara a la posibilidad de lavado de dinero, se congelaron sin más las cuentas bancarias de algunas de las empresas de capital humano adscritas a tareas de outsourcing o tercería, lo que las colocó de espaldas al callejón

La penúltima ‘bomba’ para hacer estallar a Anaya fue la difusión de grabaciones inculpándolo por lavado de dinero. La última será la publicidad de una indagatoria ministerial que, sin estar terminada ni probada, podría hacer enorme daño...