Luego de algunos días sin tener noticia de avances en la investigación y del paradero de los homicidas de Federico Dael, el día 21 se recuperó la esperanza de resolver el asunto

Las novelas de la conquista, como la de doña Gertrudis, siguen siendo legibles, lo mismo que las de Ireneo Paz sobre la Malinche, Amor y suplicio (1873) y Doña Marina (1883), o La hija de Moctezuma (1893) del enorme H. Rider Haggard