
El santuario del narco
Un jefe de plaza, El G-1, financió campañas de políticos y luego les impuso funcionarios en cargos estratégicos. ¿Así se explica la calma que ha vivido Durango?

Un jefe de plaza, El G-1, financió campañas de políticos y luego les impuso funcionarios en cargos estratégicos. ¿Así se explica la calma que ha vivido Durango?

Las quejas son públicas, han sido presentadas en instancias diversas y están ahí: no forman parte de un cónclave de altos jerarcas conservadores

Nada del otro mundo para un gobierno que entregó medicamentos no autorizados, y sin su consentimiento, a decenas, tal vez a cientos de miles de mexicanos

Hombres armados los fueron colocando a cinco o diez metros uno de otro, a lo largo de dos calles del centro

La de Eva Margarita fue una muerte que se pudo haber evitado, y al mismo tiempo es una muerte en la que todo se dio para que ocurriera

Vecinos descubrieron un cadáver, que durante la madrugada había sido abandonado a unos pasos de la casa de la diputada local de Movimiento Ciudadano

La edición de aquella tarde voló. En esa época no había en México periódicos vespertinos

El 25% de los supuestos firmantes de la Revocación no firmaron nada. Alguien se apoderó de sus datos

“A ver, mamacita, entiende que él es el papá y si quiere llevárselo lo puede hacer, y si quiere llevárselo un año o lo que sea, pues te aguantas”

El jefe de plaza del CJNG se hallaba totalmente separado del resto de la población. La orden de protegerlo, dicen, había llegado “desde arriba”