Nuestra fiesta
El mundo se llevó en una nave espacial a aquellas bandas que alimenté GUILLERMO con mi imaginación y mi candidez
El mundo se llevó en una nave espacial a aquellas bandas que alimenté GUILLERMO con mi imaginación y mi candidez
La clase política, en su gran mayoría, carece de ideales, estrategias morales, programas sociales, pragmatismo eficaz, y sólo siguen las instrucciones de algún líder que es, más bien, su domador
¿Y quién va a obligarme a ser libre? La fuerza nada menos, la fuerza desde su sabia, legítima y contundente brutalidad
La ingenuidad, desconocimiento del entorno propio, banalidad y ausencia de reflexión parece no abandonar la política en casi todos sus terrenos
¿Contra quien dirigiría su furia extravagante? No nos tocó ser fuertes, nos tocó la penuria y el alma agrietada
Cuando los humanos sienten misericordia por las penalidades, sufrimiento o pobreza de otras personas dan la espalda a su condición animal
Dejar atrás los modos medievales de pensar conceptos por parte de la clase política es imposible
No ofendemos si no queremos ofender, utilizamos eufemismos, ingenio, poesía, pero no denigramos el lenguaje hasta convertirlo en una diminuta caja de herramientas con buenas intenciones
Yo dedicaré el año siguiente a releer a Montaigne y a cultivar el escepticismo, dejaré de ser fatalista ya que no quiero involucrar al destino o a la mala fortuna en mis decisiones.
Es posible que para afrontar la década que se aproxima uno tenga que responder a preguntas como: ¿qué clase de personas habitan sobre la tierra?