
Hamann fue un filósofo desordenado, pasional y romántico, y no soportaba que su pensamiento fuera clasificado y dispuesto dentro de una caja conceptual

Hamann fue un filósofo desordenado, pasional y romántico, y no soportaba que su pensamiento fuera clasificado y dispuesto dentro de una caja conceptual

El deseo de apropiación crece hasta que explota en alguna tragedia y desaparece dando lugar a los actos más tristes o ridículos

Utilicen su imaginación, infórmense bien, desconfíen de los guías ortodoxos, detengan un momento el ritmo enloquecido de su vida diaria

El espectáculo que provocan los llamados influencers, cuya mayoría son una especie de criminales intelectuales, imagino vivir el eclipse de la comunicación positiva.

Hay otra clase de preguntas que no re-quieren ser reflexionadas porque nacen de la vivencia cotidiana, de la experien-cia o del sufrimiento.

En la cultura, más allá de otros ámbitos, la susceptibilidad extrema, el desprecio ignorante, la hipocresía interesada son una moneda común

¿Ha creado el sentido común un país equilibrado, justo y capaz de progresar? En absoluto: sus habitantes hacemos lo que nos viene en gana mientras podamos evitar el castigo

Zweig reconocía a sus enemigos en la figura de los héroes falsos que empujan a los otros al sufrimiento y a la muerte

“Es sencillo mentir en nuestra sociedad, a tal grado de que si no lo hacemos damos la impresión de ser unos embaucadores”

Sobrepasarse en cualquier discurso o acción es una calamidad, un insulto inmerecido. Yo mismo he caído en esta trampa maquiavélica y al tiempo tan atractiva