Fue una ceremonia breve. Nos entregaron el libro de plata. Un objeto bello y pesado pero que nos produjo esa clase de orgullo que nace del placer y del eterno cuestionamiento, ¿qué hago aquí?, ¿realmente lo merezco?

Más de 100 mil personas nos acompañaron y 70 libreros que aman su oficio. Quizá usted sepa de los balazos, pues ahora le decimos que hicimos una Feria Internacional del Libro