Tras el abatimiento de El Ojos y Pancho Cayagua, las bandas delictivas iniciaron una disputa, lo que generó un aumento en el número de homicidios de los integrantes de cada organización

Ricardo Ferro Pérez tomó el control de la venta de drogas en dos zonas importantes de la ciudad, dominaba en las delegaciones Tláhuac, Xochimilco, Tlalpan, Coyoacán, Magdalena Contreras y Milpa Alta; también operaba en Santa Fe, Polanco, Cuajimalpa, Álvaro Obregón, Miguel Hidalgo; en el Estado de México en Sátelite y Valle de Chalco