Las referencias que hizo el mandatario norteamericano sobre Sheinbaum son alertas que no se deben minimizar. A diferencia del régimen tirano de Maduro, la morenista llegó por la vía legítima de las urnas, con un considerable soporte electoral, lo que le da legitimidad absoluta, sin embargo, el ‘pero’ no es menor, Trump afirmó que son los carteles los que imperan y no las autoridades elegidas por el pueblo.

Es evidente que el país está sometido al flagelo de la violencia sistemática y brutal de los grupos delictivos, es falso que son reyertas entre estos, porque de ser así, los civiles, ajenos a las ilícitas actividades, no serían afectados. Por el contrario, es una lacerante verdad, son miles los desaparecidos arrancados de familias trabajadoras o los que mueren por estar en el lugar y hora ‘equivocados’, también es inexacto que el Estado se imponga, de hecho, cada vez se van perdiendo franjas de territorio en manos de los hampones, se insiste, están los casos de Sinaloa, Michoacán, Tamaulipas, Baja California, Guerrero y parcialmente Jalisco. En este último, a manera de ejemplo, en el asesinato del comerciante Alberto Prieto, su hija y uno de los escoltas, ocurrido la semana pasada, en una colonia zapopana de clase media, a plena luz del día, sobre una avenida altamente ocupada, el tiroteo duró casi veinticinco minutos sin que los uniformados intervinieran, no obstante que hay bases a 5 minutos de distancia, omisión que revela posibles acuerdos con los matones.

¿Hay arreglos a ciertos niveles? Es muy probable que sí ¿Hasta dónde? Quizá nunca lo sabremos, pero las conductas hablan por sí solas, son indicios. Seamos sensatos, las detenciones que presume el Secretario de Seguridad García Harfuch son mejorales que poco alivian a una población profundamente herida por la delincuencia, en la que, si de orden se tratará muchos funcionarios se les encausaría, al no hacerlo, se está dando la justificación para la incursión que, al menos en el papel, fue la razón para arrestar a Maduro.

Si a esta realidad le sumamos una estructura policiaca con serias tachas, las frágiles instituciones democráticas, la constante corrupción y el señalamiento directo de la Casa Blanca, contextualizado en la captura del dictador sudamericano, son factores que nos dejan peligrosamente vulnerables.

El apetito del vecino es por el control del hemisferio. Desde la perspectiva de la doctrina Monroe, no es permisible la presencia de componentes desestabilizadores en la región, son sus intereses, no operan como libertadores, sino en protección de lo suyo. Es equívoco el festejo de ilusos venezolanos porque el gobierno del autócrata sigue al frente. Los yankis no repetirán el error de Vietnam, Afganistán e Irak, no habilitarán a los débiles, se entienden con los que tienen el poder, por eso la permanencia de Delcy Rodríguez.

Nuestro caso diverge, se acusa que el mando lo ejercen los delincuentes y no dialogarán con estos, el proceso será distinto. No es difícil deducir que sería provechosa una honorable relación cuyo eje sea la honestidad, la eliminación de malvivientes, sostenida por una sólida República, y para ello habrá que fortalecerla, ellos lo saben. El problema es la izquierda acostumbra a fracturar, le gusta las cicatrices del caos, la paz no les genera dividendos. No se dan cuenta que es tiempo de poner sus barbas a remojar.

La dejadez y la indolencia de la nueva élite tabasqueña pueden condenar a una Nación entera y ese escenario es al que nos llevan.

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