Una frase de la nueva fiscal General de la República interina, Ernestina Godoy, publicada en sus redes sociales, da la clave de las razones que llevaron a la presidenta Claudia Sheinbaum a forzar la renuncia del exfiscal Alejandro Gertz Manero: “No es solo una tarea institucional, es un compromiso ético que se sostiene con convicción, trabajo y lealtad al pueblo”, dijo la exconsejera jurídica en su primer mensaje como titular interina de la FGR.
La alusión al “compromiso ético” de quien sustituye en el cargo al depuesto Gertz Manero lleva toda la intención de deslizar los motivos que tuvo la doctora Sheinbaum para ordenar el remplazo inmediato del exfiscal, al que aún le faltaban dos años para terminar su encargo. Desde la Presidencia de la República y el gabinete de Seguridad federal se descubrió y documentó que en la FGR se estaban haciendo “negocios” de corrupción con información, expedientes y procedimientos judiciales que se ofrecían y vendían al mejor postor.
Fuentes federales que tuvieron acceso a los reportes sobre lo que pasaba en la Fiscalía de Gertz Manero aseguran que se documentaron varios casos en que personal de nivel medio y alto, con acceso a carpetas e investigaciones en curso, se dedicaba a vender “favores e información” a indiciados e investigados, quienes pagaban por información de carpetas e indagatorias en curso. “La Fiscalía ya era un mercado en donde todo se vendía y tenía precio”, nos dijo una de las fuentes, que asegura que eso era parte del descontrol y descuido que privaba en varias de las fiscalías de la FGR.
Y aunque ese informe lo tuvieron en Palacio Nacional desde hace más de un mes, cuando se intentó por primera vez remover al fiscal Gertz, lo que terminó por detonar la molestia de la Presidenta y que le pidiera a Adán Augusto López, al que recibió en su despacho la mañana del miércoles pasado, que iniciará un procedimiento para “renuncia o remoción” del titular de la FGR, fue la filtración del expediente judicial en contra del empresario Raúl Rocha Cantú, el pasado martes, que tomó por sorpresa completamente a la Presidenta y al gabinete de seguridad.
La respuesta de la doctora cuando le preguntaron en su conferencia matutina sobre las acusaciones de la FGR en contra de Rocha Cantú y su calidad de “testigo protegido” por el criterio de oportunidad que le otorgaron, fue no sólo lacónica, diciendo “que de eso informe la Fiscalía”, sino que su enojo fue más que evidente porque en Palacio aseguran que la mandataria desconocía no sólo la existencia de la indagatoria sino que el empresario ya tenía un trato de “testigo colaborador” con el fiscal Gertz Manero.
Luego surgieron las evidencias de que Rocha pagó millones de pesos a funcionarios de la Fiscalía para obtener información de la carpeta en su contra y eso coincide con información del gabinete de seguridad que indica que el dueño de Miss Universo pagó también a funcionarios de la FGR por que le otorgaran el criterio de oportunidad el pasado 19 de noviembre, solo cuatro días después de que un juez federal de Querétaro le había librado una orden de aprehensión por los delitos de tráfico de armas, drogas y de combustibles.
Buena parte de la información que obtuvo el secretario Omar García Harfuch sobre la corrupción que imperaba en las áreas de la FGR y la venta de información de carpetas e investigaciones, les llegó a través de un funcionario de la propia fiscalía que había sido infiltrado en el equipo de Gertz y que operaba como informante para el gabinete de seguridad federal. Ese funcionario estuvo recabando y documentando información sobre la corrupción interna hasta que fue detectado por la gente del fiscal y lo despidieron, algo que aumentó la molestia en Palacio Nacional.
Además de todo eso, hubo también actitudes y conductas del fiscal Gertz Manero que terminaron por desgastar su relación con la Presidenta. Se negaba a presentarse en las mañaneras cuando se lo pedían y cuando iba aparecía de mal humor y contestaba de mala gana los temas que le pedía explicar la Presidenta. “Yo no litigo en los medios”, solía decir Gertz a sus colaboradores cercanos cuando se quejaba de que lo citaran tan temprano en Palacio.
El uso de un helicóptero para trasladarse de su casa a la sede de la FGR o a cualquier otro lugar que se movía en la ciudad, fue algo que tampoco era bien visto y causaba comentarios en Palacio Nacional por los criterios de austeridad de la Presidenta. Pero la queja más constante tenía que ver con el rezago en las investigaciones, integraciones y consolidación de carpetas de investigación que le importaban al gobierno y que eran solicitadas en su mayoría por el gabinete de seguridad.
Porque al final ese es el origen de la ruptura tan fuerte que ocurrió entre la doctora y el fiscal. Las diferencias que tuvieron Gertz Manero y Omar García Harfuch no fueron recientes y venían desde 2019, cuando asumió el cargo el fiscal en el sexenio de López Obrador. En ese entonces Omar era el director de la Agencia de Investigación Criminal de la antigua PGR y, con el cambio legal y constitucional, pasó a ser parte de la FGR.
Pero ocurrió que, a su llegada, Gertz comenzó a tratar mal a García Harfuch, al que veía con recelo y desconfianza, a tal grado que por aquellos meses de su llegada al cargo el fiscal llegó a comentar con cercanos suyos que quería acusar y encarcelar a Omar, a quien veía como gente cercana a Genaro García Luna. “A ese cabrón lo voy a meter a la cárcel”, llegó a decir el doctor.
Su animadversión contra Harfuch era tal en una reunión de trabajo en la FGR, por aquellos meses de finales de 2019, el entonces director de la AIC presentó un informe sobre la detención de varios presuntos narcotraficantes. Pero cuándo Omar estaba explicando las detenciones, el fiscal lo interrumpió abruptamente. “¿Y a usted quién le ordenó hacer esos operativos y detenciones?”, preguntó Gertz ante la sorpresa de los presentes en la reunión. “Nadie, lo hice porque ese es mi trabajo y responsabilidad al frente de la AIC”, respondió García Harfuch. “Pues no lo vuelva a hacer, porque nuestra política ya no es andar deteniendo gente ni objetivos”, le respondió el fiscal.
Aquella relación tan tensa terminó con la renuncia de Omar García a la FGR y unos meses después de su salida y de que el entonces consejero Jurídico Julio Scherer se lo presentó a la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, Harfuch se incorporó como director de la Policía Ministerial de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX, justo con Ernestina Godoy como fiscal.
Al final, entre sus diferencias con el secretario y jefe del Gabinete de Seguridad, el rezago y tardanza que tenía para resolver investigaciones prioritarias para el gobierno federal y la corrupción y los excesos que permitió, por omisión y comisión, entre su personal en la FGR, la decisión de removerlo del cargo salió directa de la oficina presidencial y fue Adán Augusto López, justo uno de los que Gertz nunca se atrevió a investigar, quien le llamó para comunicarle la petición de la Presidenta.
La primera respuesta que el fiscal, enojado y descompuesto, le dio a Adán fue: “Así no, así no renuncio”. Y con su berrinche mantuvo en vilo, por varias horas, la sesión del Senado que se había convocado desde las 2 de la tarde con el ultimátum al fiscal: o manda su licencia-renuncia o comenzamos el proceso de remoción por “causa grave”, en el que ya tenían lista y redactada la acusación de que nunca, en sus 7 años de encabezar la FGR, cumplió con su obligación legal y constitucional de presentar el “Plan Nacional de Procuración de Justicia”.
Cuentan las fuentes federales que cuando sintió la embestida de Palacio Nacional y del Senado para exigirle su renuncia o amenazarlo con una remoción de la mayoría legislativa, Alejandro Gertz hizo varias llamadas a Palenque, en busca de apoyo del expresidente López Obrador. Pero las llamadas nunca le fueron respondidas, lo que indica que la decisión de la doctora Sheinbaum tuvo el aval de su antecesor, y al verse solo y abandonado por los que lo impulsaron y llevaron al cargo, Gertz optó por negociar y aceptó el ofrecimiento de la embajada que le hacía la Presidenta.
Al final Gertz se va solo y defenestrado. Su autonomía constitucional, que nunca tuvo el valor de ejercer, no le sirvió para evitar que lo obligaran a renunciar. Pero también se va, todo indica que a Alemania, el país de origen de sus ancestros, con mucha información, datos y seguramente documentos delicados que involucran a personajes de muy alto perfil en la 4T y en el gobierno de López Obrador; desde todo lo que no se dijo de La Barredora en Tabasco y sus padrinos políticos, hasta los nombres de quienes también auspiciaron y se asociaron en los negocios ilícitos de Rocha Cantú. La pregunta es qué hará desde su exilio el ahora exfiscal con toda esa información. Y la respuesta a esa pregunta les va a quitar el sueño a varios en la 4T.
Notas indiscretas...
Los primeros nombramientos que hizo anoche la fiscal interina, Ernestina Godoy, confirman que quien ganó con la salida de Gertz fue sin duda el secretario Omar García Harfuch. Porque la designación de César Oliveros Aparicio, como nuevo titular de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), y de Héctor Elizalde Mora, como director de la Agencia de Investigación Criminal, no dejan lugar a dudas de que los dos exfuncionarios de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana son la cabeza de playa para que la FGR acompañe y apoye las investigaciones, operativos y detenciones que busque realizar el gabinete de seguridad federal. Ambos son hombres de toda la confianza de Omar y se han formado en su equipo de trabajo. Y eso también confirma que la estrategia de la Presidenta fue al final remover al fiscal con la idea de llevar a Ernestina Godoy al frente de la FGR —algo que procesará otra vez como un trámite el Senado el próximo martes en un proceso de selección que ya está decidido desde Palacio Nacional— para que haga mancuerna con García Harfuch y darle celeridad y eficiencia a los procesos penales y judiciales que le interesen al gobierno. Ojalá que todos esos procesos se refieran solo a perseguir narcotraficantes y delincuentes, y no les dé por utilizar la Fiscalía de la República para perseguir también a opositores y críticos del gobierno…La que tuvo que doblar las manos y de paso su ego, fue la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien ayer, en un tono muy distinto a la soberbia y amenazas con las que trató el lunes a los campesinos y transportistas, salió a anunciar la firma del acuerdo con el que finalmente se levantaron los bloqueos y plantones carreteros y aduaneros que mantuvieron los choferes y hombres del campo durante cuatro días. La instrucción de la presidencia para la titular de Segob fue tajante: resolver el problema a cualquier costo y levantar los bloqueos que ya habían causado estragos en la población, incluso con conatos de violencia en Aduanas como Ciudad Juárez, además de que la Concanaco estimó en más de 6 mil millones de pesos las pérdidas económicas en el tercer día de paro. Y al final a la secretaria de Gobernación no le quedó más que salir a anunciar los apoyos económicos y compromisos de mayor seguridad en carreteras que hizo el gobierno federal y tuvo que hacerlo con una sonrisa, lo que confirma aquella vieja máxima sobre el arte de la política de comer lo que usted ya sabe sin hacer gestos...Por cierto que en mucho ayudaron a distensar el choque entre Segob y los campesinos y transportistas desde la bancada de Morena en San Lázaro. Primero fue Ricardo Monreal, quien, sin corregir a Rosa Icela, le recomendó en público “no atizar las diferencias y promover el diálogo”, tras el exabrupto que tuvo el lunes la secretaria, y luego fue el compadre y operador político de Monreal, el diputado Pedro Haces, quien el miércoles por la tarde, después de que habían roto el diálogo por segunda vez con Gobernación y la Sader, recibió a los líderes campesinos en San Lázaro, y les ofreció el apoyo de la mayoría morenista a sus demandas: “Para nosotros es una prioridad que las y los trabajadores del campo estén bien, porque del campo nace todo. Y en esta Cámara de Diputados vamos a impulsar el desarrollo del campo, el desarrollo agropecuario y a cuidar a toda la gente que se dedica al campo”, les dijo Haces a los líderes del paro campesino en un salón del Palacio de San Lázaro…Se batieron los dados. Serpiente Doble para cerrar la agitada semana.

