Yo suelo tuitear en X en pro de medidas del gobierno de izquierda. No de funcionarios. De medidas de izquierda acertadas. Y en consecuencia, sin falta me llueven insultos. Siempre los mismos, desde hace 7 años.
Son los mismos insultos que suelen dejar al pie de mis columnas de periódico, aunque acá los insultos llevan más palabras y gramática.
Y son los mismos insultos con los que en los foros de la televisión o en las reuniones de académicos, los derechairos descalifican las medidas o posturas de la Izquierda, en esas reuniones con frases mucho más largas y palabras más abstractas.
Acá recopilo los insultos más comunes en las redes –y ofrezco algunas respuestas que probadamente hacen llorar a los derechairos. La traducción a ámbitos más elegantes se las dejo al lector, la lectora.
1. El elector de la 4T es pobre y vive de lo que le da el gobierno.
“Muerta de hambre”, me suelen espetar a mí a menudo en las redes. También: “No sabes ganar dinero”. Y agregan: “Te paga el gobierno”, “vives de ayudas sociales”, “limosnera del Estado”, “chayotera”.
Con la pena, esas afirmaciones son sencillamente improbables estadísticamente.
En la elección del año 2024, el 60% de los electores que votaron, votaron por la Izquierda. Esta es la proporción en las distintas clases sociales.
En la clase de los menores recursos, 7 de cada 10; en las clases medias, 6 de cada 10 y en la clase alta, 4 de cada 10.
Mejores respuestas chairas:
“Lo más probable es que gano 15 veces más que tú”, “Slim votó por Claudia”, “El superpeso avanza”, “Saludos desde Londres”.
Una nota.
Lo verdaderamente raro son los pobres que votaron por la Derecha. 4 de cada 10. ¿Por qué alguien que tiene muy, muy poco, votó contra un gobierno que le ayuda con ayudas sociales?
Y de ellos, los pobres que votan por la derecha, traté en mi artículo del domingo pasado.
2. El elector de la 4T odia al capitalismo y a la propiedad privada; y quiere un gobierno comunista.
“Tú cobras por tu trabajo, ja ja ja: eres de Derecha”. “A ver chairo, redistribuye tus ahorros”. “Invita a vivir a tu casa a tres familias.” “Cobras con la derecha, pegas con la izquierda”. “Vete a Cuba, (Venezuela), (Corea del Norte)”.
Increíble que alguien tenga que explicarlo luego de 7 años de 4T: la Izquierda en México no propone ni nunca propuso el comunismo.
Propone seguir usando el método democrático para elegir a los gobernantes, y propone una economía capitalista, pero con correcciones.
¿Qué correcciones?
Ir aumentando el salario mínimo y las ayudas sociales. Y muchos más servicios públicos: transportes, hospitales y escuelas.
Ante el “vete a vivir a Cuba”, el chairo puede responder:
“Mejor me voy a Nueva York, donde el alcalde Mamdanies 4T” o “Prefiero el barrio hiper-tecnologizado de Beijing”.
O bien:
“Disculpa, no puedo rechazar lo que me paga RandomHouse” o “Los Cetes de tiempos de la 4T me dan 7% de intereses anuales” o “Sí creo en compartir la vivienda: soy dueño de tres edificios, ahí viven 15 familias pagando renta”.
Ya en una discusión con colegiados del Colegio Nacional, el chairo pedagógico debe engolar la voz y decir muy poco a poco:
“¿Saben quiénes sí viven de lo que les paga el gobierno? Ustedes.”
O en Televisa puede uno decir:
“¿Saben quién sí vive de lo que les paga el gobierno? Televisa”.
Televisa, que recibe la friolera de 2 mil millones de pesos anuales del gobierno: la tercera parte de sus ingresos y tres veces más de lo que el gobierno gasta en cualquiera de los medios públicos.
3. Los chairos son los fracasados.
En el fondo, lo que hay de auténtico en las injurias de la Derecha, es la auténtica y honrada incomprensión de los derechairos de por qué alguien de clase media alta o de clase alta apoyaría un sistema más igualitario.
¿Si eres el ganón de la desigualdad, por qué quieres abatirla?
Y ahí entramos al terreno de los cuerpos humanos.
Los corazones sanos desean la concordia y la concordia solo es posible entre otros corazones satisfechos. En contraste, los corazones egoístas y rabiosos desean oprimir a los otros.
La afirmación no es mía, es antigua y es de Aristóteles.
Por fin una nota más.
Que la Izquierda gobierne ya 7 años y no haya transmitido sus ideas centrales al total de la población, no puede entenderse sino como una falla de la Izquierda.

