La camioneta avanzaba con dificultad por el Periférico entre miles de aficionados que se dirigían hacia el Estadio Azteca. Era una Cadillac Escalade negra, con los vidrios polarizados, en la que viajaba Cuauhtémoc Blanco rumbo al partido entre México e Inglaterra. Un grupo de manifestantes rodeó el vehículo y comenzó a cubrirlo con pintura en aerosol. Los jóvenes exigían “Justicia para Samir” y le gritaban “asesino” y comparsa de criminales. La imagen dio la vuelta al país. Uno de los ídolos del futbol mexicano de las últimas décadas volvía al centro del escándalo.

La protesta revivió uno de los capítulos más oscuros de Morelos. Samir Flores, activista y opositor al Proyecto Integral Morelos, fue asesinado en febrero de 2019, apenas unos meses después de que Blanco asumiera la gubernatura. El crimen sigue sin esclarecerse plenamente y este año la absolución del único detenido reactivó la exigencia de investigar a los autores intelectuales. Desde entonces, el nombre de Samir quedó ligado al deterioro institucional y de seguridad que marcó buena parte del sexenio del exfutbolista. Tras los hechos del domingo, Blanco aseguró que él y su familia fueron rodeados y bloqueados cuando se dirigían al estadio. Denunció actos de intimidación, afirmó que su esposa fue agredida mientras grababa con su teléfono celular lo ocurrido y sostuvo que la protesta puso en riesgo a quienes viajaban en la camioneta.

Sin embargo, la escena resumió mejor que cualquier discurso una de las grandes contradicciones del México contemporáneo. Mientras el país intentaba proyectar al mundo la imagen de una fiesta futbolística, uno de sus mayores símbolos deportivos y de corrupción institucional llegaba al estadio escoltado y con el fuero que le otorga su cargo como diputado federal por Morena.

Cuauhtémoc Blanco dejó el gobierno de Morelos en septiembre de 2024 para buscar protección en la Cámara de Diputados. Tan pronto tomó posesión la nueva administración estatal, a cargo de Margarita González Saravia, presentó denuncias por irregularidades en el manejo de recursos públicos. Asimismo, la Auditoría Superior de la Federación hizo observaciones por miles de millones de pesos durante distintos ejercicios fiscales de su gobierno. A ello se sumaron investigaciones relacionadas con contratos en materia de salud, adquisiciones y obra pública que involucran a exfuncionarios de su administración. Hasta ahora ninguna ha derivado en una imputación penal directa contra el exgobernador, pero el cúmulo de observaciones lo mantienen bajo presión y a quienes formaron parte de su equipo.

Los cuestionamientos en seguridad también siguen siendo recurrentes. Durante su administración, Morelos consolidó algunos de los peores indicadores de violencia del país y se documentó la expansión de grupos criminales en distintas regiones del estado. La fotografía difundida en 2022, en la que Blanco aparece junto a presuntos líderes del crimen organizado, sigue siendo una de las imágenes más comprometedoras de su carrera. El entonces gobernador aseguró que se tomó cientos de fotografías con ciudadanos y que desconocía la identidad de quienes aparecían con él, pero la imagen quedó como símbolo de la colusión entre la política y los grupos criminales en Morelos.

Y el año pasado, la denuncia por tentativa de violación presentada por su media hermana, fue otro escándalo de grandes dimensiones. La mayoría de Morena, el PRI y el Partido Verde en la Cámara de Diputados rechazó iniciar el procedimiento de desafuero, con lo que Blanco conservó la inmunidad constitucional para enfrentar la investigación. La decisión provocó críticas incluso entre legisladoras de la llamada Cuarta Transformación, quienes cuestionaron que el discurso de combate a la impunidad tuviera excepciones cuando se trataba de uno de los suyos.

Así que las pintas sobre la Escalade de Blanco fueron mucho más que un acto de protesta y reflejaron el descrédito de un personaje que alguna vez representó una ilusión futbolística del país y que hoy carga un legado político deleznable.

La eliminación de la Selección volvió a abrir el debate sobre los problemas estructurales del futbol mexicano. No obstante, la escena del domingo recordó que las derrotas más profundas del país están en otros lados. Ahí donde el crimen organizado sigue infiltrando territorios, donde la violencia permanece impune y donde los jóvenes son “desaparecidos” o llevados a campos de adiestramiento en contra de su voluntad.

Cuauhtémoc Blanco es una muestra de la descomposición que rodea a una parte del deporte en México y, no se diga, a la política. La Escalade de tres millones de pesos en la que se transporta un diputado federal que pertenece al movimiento que pregona la austeridad es lo de menos: todas las acusaciones en su contra siguen sin ningún avance, como si lo estuvieran protegiendo. ¿O lo están protegiendo?

Posdata 1

Con un mensaje personal, Emilio Azcárraga Jean dio por concluido el Mundial 2026 para México. El presidente de Grupo Ollamani agradeció por haber tenido la oportunidad de participar en la organización de una Copa del Mundo que, escribió en sus redes sociales, quedará para siempre en la memoria del país. También recordó a su padre, Emilio Azcárraga Milmo, por haber construido el Estadio Azteca, “La Catedral del Futbol”.

Detrás de esas palabras hay una historia de casi seis décadas. Inaugurado en 1966, el Estadio Azteca se convirtió este año en el primer inmueble del mundo en albergar partidos de tres Copas del Mundo, después de México 1970, México 1986 y el Mundial de 2026. Para llegar a esa cita fue sometido a una remodelación integral que implicó una inversión privada de alrededor de 300 millones de dólares para modernizar su infraestructura, mejorar la experiencia de los aficionados y cumplir con los estándares de la FIFA, sin perder la esencia del escenario donde Pelé levantó la Copa Jules Rimet, Maradona firmó el “Gol del Siglo” y la “Mano de Dios”, y donde generaciones de mexicanos han construido buena parte de su memoria deportiva.

La transformación del Azteca no solo fue arquitectónica. Durante el Mundial volvió a confirmarse como uno de los estadios con mayor personalidad del planeta. Jugadores, entrenadores y aficionados destacaron el ambiente que se vivió en cada partido, el peso histórico del inmueble y la conexión que genera con quienes pisan su cancha. El estruendo del himno nacional, los llenos absolutos, el “Cielito Lindo”, los mosaicos y la cercanía de la tribuna devolvieron al estadio esa atmósfera que durante décadas lo convirtió en una referencia del futbol mundial. En ese reconocimiento colectivo también hay un homenaje implícito al legado de Emilio Azcárraga Milmo y a la decisión de preservar un recinto que muchos consideraban imposible de adaptar para una nueva Copa del Mundo.

Por eso el mensaje de Emilio Azcárraga Jean fue más que una despedida del torneo. Se trató del cierre de un ciclo que comenzó hace casi 60 años con la construcción del Azteca y que encontró en 2026 una nueva validación internacional. El empresario agradeció a la selección mexicana, a la Federación Mexicana de Futbol, a la FIFA, a los trabajadores del estadio, a las autoridades de las tres sedes y, sobre todo, a la afición. Su conclusión resume lo que dejó el Mundial para él y para el legendario inmueble: el Azteca volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los pocos estadios capaces de trascender el futbol para convertirse en parte de la historia de un país.

Posdata 2

La decisión de Toyota de trasladar a Texas parte de la producción de la pickup Tacoma que hoy ensambla en su planta de Tijuana, acompañada de una inversión de 3 mil 600 millones de dólares y la creación de 2 mil empleos, representa el primer gran movimiento de una armadora global después de que Estados Unidos confirmó que el T-MEC ya no tendrá una renovación automática de 16 años y entrará en un esquema de revisiones periódicas. La empresa mantendrá la producción del modelo en Guanajuato y aseguró que continuará operando en México, pero el mensaje para la industria es que algunas inversiones van a alinearse con la nueva política industrial impulsada por Donald Trump.

Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que viajará esta semana a Washington para preparar la siguiente ronda de conversaciones de la revisión del T-MEC. Dijo que estará “representando los intereses de México” en una negociación que definirá buena parte del futuro de la industria automotriz nacional y de las inversiones que permanecen en el país o migran hacia Estados Unidos.

El sector automotriz representa más de 1.1 billones de pesos del PIB nacional; México es el séptimo productor mundial de vehículos, el sexto exportador y el cuarto fabricante global de autopartes. Más de 83% de los vehículos ensamblados en el país se exportan y casi nueve de cada diez tienen como destino Estados Unidos o Canadá. La revisión del T-MEC definirá buena parte del futuro de esa industria.

General Motors ya advirtió que el volumen de producción que mantendrá en México dependerá del resultado de la negociación comercial. Ford ha insistido en que necesita certidumbre para planear inversiones de largo plazo. Nissan cerró recientemente su histórica planta de Jiutepec, Morelos, y Mercedes-Benz dejó de producir en Aguascalientes en medio de un entorno comercial cada vez más incierto. Ninguna de esas decisiones puede analizarse ya de forma aislada.

Trump busca que en la revisión del T-MEC se eleve el contenido regional de los vehículos de 75% a 82% y se exija que al menos la mitad del valor de cada automóvil provenga de Estados Unidos.

Posdata 3

El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó que el operativo realizado en Rosario, Sinaloa, este lunes dejó un saldo de 10 presuntos agresores abatidos y tres detenidos, luego de que fuerzas federales respondieran a una emboscada con explosivos en la que murió un elemento de la Marina y otros tres resultaron heridos. El mensaje del gabinete de seguridad fue que la agresión no quedaría sin respuesta y que la reacción sería inmediata.

Sinaloa se vuelve a colocar como el principal frente de la política de seguridad del gobierno federal, mientras que nada pasa con el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, y los otros nueve señalados por Estados Unidos. La violencia que se desató tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada no ha cedido y mantiene a la entidad como escenario de operaciones permanentes de la Marina, el Ejército y la Secretaría de Seguridad.

En ese contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que esta semana presentará un informe sobre el papel que desempeñaron autoridades estadounidenses en la captura de “El Mayo” Zambada, después de que surgieran nuevos reportes sobre la participación del FBI. La mandataria insistió en que la soberanía nacional no puede vulnerarse y adelantó que la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Gabinete de Seguridad expondrán la información disponible. Otra vez la relación bilateral y los delicados equilibrios entre la cooperación con Estados Unidos y el respeto a la soberanía mexicana.

@MarioMal

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