Con la partida de Pedro Torres se cierra para siempre una época creativa en la producción de imagen y sonido en los medios de comunicación en México.
El director y productor mexicano convirtió su nombre en una marca, sinónimo de alto impacto. Su trayectoria está marcada por grandes éxitos televisivos y una cercanía evidente con el poder mediático.
Durante los 80 y 90, Torres se consolidó como un productor con visión comercial, entendiendo la televisión no sólo como un medio narrativo, sino como un espectáculo integral.
Su estilo innovador lo convirtió en el consentido, y también en el más asediado de marcas, artistas y televisoras. Nunca nadie antes de él había cobrado tanto dinero por crear las entradas y salidas de una telenovela o por producir comerciales de productos y eventos masivos.
Su sello distintivo fue siempre la espectacularidad: escenografías monumentales, producción técnica de alto nivel y una narrativa pensada para captar la atención de las masas. Sus inicios fueron junto a Joaquín López-Dóriga, produciendo su noticiario; luego llegaron los especiales: concursos de belleza, programas navideños y cápsulas olímpicas.
Quienes lo conocieron de cerca lo describen como apasionado, perfeccionista y muy contestatario. Se le recuerda siempre en acción, impecablemente vestido, con aroma a maderas, sonriente, excelente anfitrión. Siempre traía un nuevo proyecto bajo el brazo.
“Lo importante es lo que sigue, lo que fue ya pasó. En este negocio del entretenimiento te juzgan por lo más reciente y por lo que viene, nunca por glorias antañas”, decía mientras cerraba uno de los proyectos más controvertidos e innovadores de su carrera: un formato inexistente hasta entonces en México, Big Brother (2002).
El mayor éxito de Pedro no puede reducirse a un solo programa, sino a su capacidad de convertir cualquier producción en un evento mediático. Su nombre estuvo ligado a transmisiones especiales que alcanzaron niveles de rating históricos y marcaron época, adoptando formatos y estilos.
El nacido en Coahuila el 21 de febrero de 1953 decía que muchas veces no imaginaba sus imágenes hasta que las veía a través del lente de la cámara.
Dirigió videoclips emblemáticos como “La incondicional” de Luis Miguel, “Amor a la mexicana” de Thalía, “Hacer el amor con otro” de Alejandra Guzmán, “No podrás” de Cristian Castro y “Besos de ceniza” de Timbiriche, entre otros.
Pedro Torres trascendió como una figura clave de una era dorada de la televisión mexicana, cuando el rating lo era todo y los productores tenían un poder casi absoluto. Representa, en muchos sentidos, el retrato de una televisión que dominó durante décadas y que hoy observa, desde la distancia cómo el público y las reglas del juego han cambiado. QEPD.
Pregunta de la semana pasada: Actriz, cantante y conductora que prepara acciones legales contra las violentas acusaciones de su exnuera?
R: Maribel Guardia.
Pregunta de la semana: ¿Cantante a quien ya no le contesta Iván Aguilera, heredero universal de Juan Gabriel?
luismagana52005@yahoo.com.mx

