Una de las primeras cosas que se debe aprender entre quienes nos dedicamos al servicio público es este listo para ser y estar en el puesto que nos confieran y al mismo tiempo saber cuando ya no seremos y estaremos. El caso de Marx Arriaga evidencia a un servidor público que no entendió este principio, y claro que no es una conducta correcta, pero de ahí a todo lo que ha estado suscitándose acerca de los alcances de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) y la educación en México, hay un trecho muy grande.
Es importante decirlo porque la actitud de Arriaga claramente no fue la mejor. Un puesto de confianza como el que desempeñaba tiene fecha de inicio clara pero no de término, así como puede ser un año, puede ser en seis. Sin embargo, y como ha pasado últimamente en que la mal llamada oposición no tiene qué criticar, toma cualquier bandera y con eso quiere armar una “revolución”.
La situación de Arriaga dio para que algunos medios de comunicación acusaran que la NEM y los libros de texto, incentiva a las niñas y niños a ser “therians” (son personas que sienten —a nivel psicológico, espiritual o identitario— que su identidad no es completamente humana, sino que está parcial o profundamente conectada con un animal no humano). Así la imaginación o el nada que hacer de algunos medios y también partidos.
Otro de los temas que trajo el caso Arriaga fue poner en duda los avances que ha tenido la educación en México a partir de la NEM, proyecto que buscó reestructurar la enseñanza en México, ya que el anterior respondía a intereses económicos, promovía el individualismo, favorecía el mercado sobre el bienestar social, debilitaba el papel del Estado, pero es a partir de dicha reforma que se estableció un modelo educativo centrado en el bienestar, y como todo proyecto, es normal que tenga errores, pero afortunadamente todos los errores son perfectibles.
La educación cambió en México, pero no solo eso, avanzó, tan solo en 2025, se tienen 8.8 millones de estudiantes de secundaria pública con Beca Universal “Rita Cetina”, se construyeron y ampliaron 89 preparatorias para 50 mil nuevos estudiantes, se estableció en el Valle de México, la plataforma “Mi derecho, mi lugar”, donde los jóvenes acceden a la prepa que les quede más cerca de la casa, se creó la Universidad Nacional Rosario Castellanos, donde ya estudian 77 mil estudiantes en ocho nuevas sedes.
Además, se otorgó un aumento salarial a las y los maestros de educación básica del 10 por ciento, se destinaron 1.1 billones de pesos en 2026 para Educación Básica, Media y Superior, becas e infraestructura y se inició la ejecución de 17 proyectos integrales para la construcción de Bachilleratos en: Baja California, Chihuahua, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Estado de México, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro y Yucatán.
Esto es innegable, la educación tiene un tinte social que antes no tenía, los tiempos cambiaron y la evolución también tenía que manifestarse en una área tan importante como la educación. Las críticas a lo libros de texto tienen décadas por eso eran más que urgentes las modificaciones. La mal llamada oposición tendría que haber entendido ya a separar las cosas, el caso de Marx Arriaga fue desafortunado, en eso creo que todos podemos estar de acuerdo, pero de ahí a poner en entredicho la educación desde la llegada de la Cuarta Transformación, es otra medida desesperada de los que ya no saben qué más decir para llamar la atención

