Donde “se prendieron los focos rojos”, nos cuentan, es en Morena de Coahuila, pues parece que no recibieron la instrucción del Comité Nacional de “lavar la ropa sucia en casa” y está creciendo la división entre la militancia. Nos indican que el “cuete tronó”, luego de que la senadora Cecilia Guadiana Mandujano (Morena) se lanzó contra el diputado local Antonio Attolini Murra (Morena) y la regidora en Saltillo, Judith Alejandra Salazar Mejorado (Morena), a quienes denunció ante el INE por violencia política de género, lo cual no es cosa menor, y aunque don Antonio “hace como que la Virgen le habla” y asegura que no sabe nada sobre la querella ni ha recibido alguna notificación, las alertas están para ver “quién puede apagar el fuego” por allá. Sí se llevan pesadito, ¡Ups!
Más escándalo que multa
Al que “le salió barato su chistecito” en Hidalgo, nos platican, fue a Alejandro Enciso Arellano (PVEM), exdiputado local y exsecretario particular del exgobernador y embajador de México en Noruega, Omar Fayad Meneses (PVEM), pues la semana pasada estuvo involucrado en un accidente vial en el que volcó su camioneta, sin que hubiera lesionados o daños a propiedad ajena, y se fue “como la fresca mañana”, lo que derivó en el despido de dos policías municipales de Pachuca, quienes no aplicaron los protocolos de ley y lo dejaron ir sin dar explicaciones. El caso, nos indican, se ha hecho público y ante la polémica, a don Alejandro no le quedó de otra que reconocer su participación en el percance vial y se presentó ante autoridades a pagar la multa de ¡2 mil pesos! y “aquí no pasó nada”. ¡Qué tal!
Alcalde morelense, “en jaque”
Desde Morelos, nos comparten que al alcalde de Atlatlahucan, Agustín Toledano Amaro (PAN), “le llueve sobre mojado”, aunque no “de gratis”, pues primero lo videograbaron en una reunión con Júpiter “N”, alias El Barbas, jefe del Cártel de Sinaloa en la zona oriente, y luego detuvieron al segundo de esa organización delictiva en su municipio. Nos relatan que hace unas semanas, don Agustín hacía votos para que la Guardia Nacional y la Marina acudieran a reforzar la seguridad, pero lo que no se imaginaba es que su municipio era objeto de investigación porque ahí se escondía Rafael “N”, El Niño de Oro, considerado por las autoridades como segundo al mando de Júpiter “N”, por lo que ahora está que “no lo calienta el sol”, porque vuelve a los reflectores y no con buenos señalamientos, ¡Auch!