A la que “le gusta jugar con fuego” en Chiapas, nos platican, es a la alcaldesa de San Cristóbal de las Casas, Fabiola Ricci Diestel (Morena), pues varios se preguntan ¿cómo le hace para darle “vida de magnates” a sus dos hijos a pesar de la “austeridad republicana”? Nos detallan que el escándalo se desató luego de que los dos jóvenes presumieron en sus redes sociales que doña Fabiola presuntamente les regaló a cada uno un auto Audi de alta gama con valor de más de millón y medio de pesos, pero en su historial de los chicos era común que exhibieran sus viajes, joyería de oro, ser amigos del cantante de corridos tumbados Natanel Cano o “sus travesuras” como volcar un vehículo RZR o salir impunes después de golpear a un joven, aunque todo eso lo borraron ante el escándalo. ¿De dónde saldrá para tanto?
Alcaldía de Silao lleva tres meses sin presupuesto
Desde Guanajuato, nos cuentan que la alcaldesa de Silao, Janet Melanie Murillo Chávez (PAN), trabaja “con las manos atadas”, luego de que, a tres meses de iniciado el año, seis regidores (cuatro de Morena uno de MC y uno del PAN) siguen sin aprobar el presupuesto municipal de egresos. Nos señalan que el problema es grave para doña Janet, pues está pendiente la compra de patrullas, indispensables para la seguridad, el pago de becas escolares, apoyos para mujeres y campesinos y el programa de obra pública y lo peor es de que todo hace ver que es una diferencia sin muchos argumentos, aunque llamó la atención la oposición del regidor panista Alejandro Peña Gallo (PAN). ¡No me ayudes, compadre!
Rector se burla de que “ni un pelo le tocaron”
El que anda “muy contentito”, nos comentan, es el rector de la Universidad Veracruzana, Martín Aguilar Sánchez,, pues libró todos los recursos legales que buscaban tumbar su prórroga de mandato iniciada el año pasado sin convocatoria, registro de aspirantes, ni elección de la Junta de Gobierno. Nos relatan que don Martín lo celebró a lo grande con sus más allegados y “en petit comité” se mofaron de sus enemigos que nada pudieron hacer para removerlo, pero más allá del tema jurídico, algunos muestran preocupación porque su “nuevo rectorado” sigue operando de la misma forma, sin cambiar al personal que en el pasado le trajo tanta animadversión. ¡Qué tal!

