El próximo año marca el inicio de una nueva era en la Fórmula 1, no solo desde el punto de vista técnico (con autos menos largos y anchos, eliminación del DRS, motorización híbrida 50%-50%, entre otros cambios), sino también a nivel de escuderías, donde habrá una undécima, con la llegada de Cadillac y el regreso del mexicano Sergio Pérez a la categoría.

Aston Martin está llamada a convertirse en potencia, al menos en el papel, por varias razones. En primer lugar, cuenta ya con Adrian Newey, el históricamente mejor diseñador de autos en la F1 y quien ha ascendido al puesto de jefe de equipo; en segundo lugar, el motor Honda, que regresó a los primeros planos precisamente de la mano de Newey en Red Bull. Además, un nuevo túnel de viento que es una “obra de arte”, lo cual podría darle al equipo verde una ventaja tecnológica.

En cuanto a pilotos, el español Fernando Alonso entrará en su último año de contrato con AM, mientras que Max Verstappen podría tener las puertas abiertas al final de la próxima temporada, ya que —si bien— su compromiso con Red Bull está firmado hasta 2028, se sabe que si el equipo no le da un auto para estar entre los tres primeros lugares, podría marcharse. ¿Por qué plantearlo? La escudería austriaca tendrá motor Ford en 2026, el cual ha estado por debajo de las expectativas, de modo que su curva de progreso en F1 podría tomar un tiempo y no estar para ganar carreras de inmediato. Verstappen, quizá, no quiera esperar.

Igualmente, la llegada de Christian Horner a Aston Martin no está fuera de la realidad, con el equipo buscando todavía un CEO. El británico cumplirá su periodo de guarda en el parón de verano 2026 y estaría con toda posibilidad en una Fórmula 1 que hoy parece buscar directivas en duplas deportivo-técnicas, tal como sucede con McLaren y Sauber, con Zak Brown-Andrea Stella y Jonathan Wheatley-Mattia Binotto, respectivamente. Horner busca no sólo ese puesto, sino también llegar como accionista, algo que sólo Lawrence Scroll, magnate canadiense al frente de Aston Martin, puede decidir.

Además, Newey acaba de fichar a Paul Field, exjefe de producción de Red Bull, para incorporarlo como director de operaciones en Aston Martin. Con todo esto, el equipo inglés parece configurar el ambiente propicio para la llegada de Verstappen en 2027, poniéndole los ingredientes sobre la mesa, con los cuales ha sumado sus cuatro campeonatos del mundo, además de un sueldo que solo AM podría ofrecerle.

@jorgedialogante

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