El tema es muy serio, pero perdonarán la referencia vinícola: “¡El Beaujolais nuevo ha llegado!” anuncian cada otoño para alegría de los consumidores. Para nuestra consternación, hay que aceptar que ha llegado a los EU una metástasis de lo que Umberto Eco llamaba “el fascismo eterno”. Marc Bloch decía que “frente al acontecimiento, hay que encontrar la palabra justa con exactitud” y Albert Camus añadió que “una palabra falsa puede ser una mala acción terrible, porque mal nombrar un objeto es añadir a la desgracia del mundo.” Donald Trump ha añadido tanto a la desgracia del mundo, que podemos usar la palabra “fascismo”, precisando que es “nuevo”. La historia no se repite.
El fascismo nuevo ha llegado a Washington y México debe tomar el hecho en serio, por desgracia; nuestros compatriotas, legales e ilegales, ciudadanos americanos de la segunda o tercera generación lo sufren en carne propia. La xenofobia ha sido siempre la primera manifestación del fascismo. La gente tiene pesadillas y espera el golpe fatal en la puerta, cuando los paramilitares van a entrar sin ninguna orden que se lo permita. En un año el gobierno de Trump ha deportado 230 mil personas, más que Biden en cuatro años, y cuando vemos a la milicia de ICE en acción, es imposible no compararla a la SA, Sturm Abteilung, “secciones de asalto”, las camisas pardas de Hitler. Su acción tiene por meta imponer el terror de Estado. Golpean de manera indiscriminada (e ilegal) sin que la víctima sepa porqué. Empezaron con los morenos y luego mataron White Americans, protestantes o no. Estuvieron a punto de madrear al obispo de Chicago que impedía su entrada a catedral. La santa ira del prelado los detuvo a última hora, pero no ha podido acabar con el terror; ¿qué puede un obispo, un arzobispo, el Papa contra el terror logístico?
Debemos agradecer a los valientes ciudadanos de Minneapolis que se atrevieron, después de un año de escalada en la violencia desatada y prometida por Trump, a poner fin al miedo y a la resignación. Cuando el Congreso y la Suprema Corte callan, ellos se levantan, sin armas, y enfrentan la bestia que había cruzado la delgada línea de la sangre. En Minneapolis no se podrá decir, como en Berlín: “Cuando quemaron la sinagoga y arrestaron a mis vecinos judíos, no hice nada, porque no soy judío; cuando arrestaron los comunistas, no me moví, porque no soy comunista; cuando etc…; cuando vinieron por mí, no había nadie para ayudarme”.
Los de Minneapolis lograron la retirada del Obersturmbahnführer Gregory Bovino, algo es algo, pero la batalla apenas empieza; a Trump le quedan tres años y si pasa la estafeta a J.D. Vance ¡Dios libre a los americanos y a nosotros! Un silbato en la calle y todos a esconderse. En Minneapolis, Donald Trump, sin máscara, declaró la guerra al pueblo estadounidense, no sólo a los migrantes. Dice que sus porros cazan a puros criminales, pero ICE tuvo que reconocer que, de las decenas de miles de arrestados, menos del diez por ciento tenía un problema con la justicia. El miedo no se va, la solidaridad crece. Los paramilitares te golpean, te humillan, te dicen de qué te vas a morir.
El año pasado, el historiador Timothy Snyder comparó la cacería en curso a la deportación de los judíos en 1938, en el Tercer Reich; el 7 de noviembre de 1938, el adolescente, judío alemán, H. Grynspan, mató en París a un funcionario del consulado alemán, porque sus padres, de origen polaco, habían sido arrestados en Alemania y deportados. Dos días más tarde, los nazis lanzaron la terrible “Noche de cristal”, con 30 mil judíos arrestados, cientos asesinados, saqueos, incendios. En el otoño pasado, cuando Trump había ordenado deportar a los afganos, un refugiado afgano mató a dos jóvenes soldados americanos. Fue cuando Trump lanzó la operación Minneapolis. La historia no se repite, pero nos advierte.
Lógicamente, el fascismo nuevo de Trump ejerce el poder absoluto sin regla y culmina en un imperialismo expansionista que nos amenaza a todos, latinoamericanos y ucranianos. ¿Seremos como la gente del Titanic que no vio venir el desastre?
Historiador en el CIDE

