Cortar, echa las tuyas a remojar”. Es un popular refrán, que refiere que, al advertirse que un vecino, o una persona conocida está pasando una situación que puede ser semejante a quien lo está mirando, será conveniente que tome providencia o precauciones para evitarlo.
A la luz del Derecho Internacional, no puede justificarse la detención del dictador Maduro realizada por el gobierno presidido por Donald Trump. Puede entenderse y considerarse —aun cuando parezca contradictorio— necesaria. Poco podían hacer los venezolanos después de varios lustros de dictadura.
Se ha manejado la razón de que esencialmente esa acción tuvo motivaciones económicas, por el petróleo que se encuentra en ese país; sin embargo, a ese concepto crematístico se ha argüido también que era un gobierno dictatorial que además le brindaba apoyo al régimen cubano, así como que Maduro presidía y organizaba directamente envíos de estupefacientes a los Estados Unidos. Nos hemos enterado por los medios de comunicación que en la acusación en su contra y, entiendo, de su esposa, aparece el nombre de México en varias ocasiones.
Nuestra Presidenta ha reconocido que se envían cantidades importantes de petróleo a Cuba, al parecer, de los últimos gobiernos, el que ella preside ha hecho las mayores remesas. La cantidad de esas remesas es multimillonaria, ella ha dicho que ha sido de acuerdo a derecho y por razones humanitarias. Ignoramos si se han pagado esos envíos o se adeudan algunas cantidades que, para nuestra lamentablemente débil economía, sería muy útil se les diera otro destino. Respecto del aspecto humanitario, me surge otro refrán: “candil de la calle y obscuridad de la casa”. A los familiares de las víctimas del mal construido y diseñado ferrocarril del Istmo, les ofreció treinta mil pesos, cantidad infinitamente inferior al valor del monto por el petróleo enviado a Cuba, por razones humanitarias.
A propósito de Cuba, el humanismo del gobierno de la doctora Sheinbaum, como de su mentor, guía y faro que la orienta, López Obrador, ha contratado médicos cubanos cuyos emolumentos millonarios se le pagan directamente al dictador cubano. Lo sabemos porque lo ha divulgado la prensa, Es obvio que Estados Unidos tiene una información detallada del proceder “humanitario” de nuestra talentosa doctora en Física.
Por lo que se refiere a la protección de los narcotraficantes, existen desde el sexenio anterior datos que la hacen incuestionable. Se ha mencionado en muchos medios. Además, hechos muy claros desde el inicio de la administración, que abrazó criminales, son evidentes.
Lo he referido aquí en varias ocasiones. La Presidenta sabe bien, y lo grave: Trump, al igual está enterado de los gobernadores coludidos con ellos y que protegen a los narcotraficantes de las entidades que gobiernan y del país.
Ante este panorama, será muy útil que nuestra Presidenta proceda en consecuencia para evitar que sigan paseando muy tranquilos los narcogobernadores que ella conoce.
No dudo que pudieran incluso haber investigaciones que hayan escudriñado, sin necesidad de mucho esfuerzo, sobre el comportamiento del expresidente López, y un día nos enteremos que ha sido trasladado a una corte norteamericana, acompañado de personas cercanas a él que lo han apoyado en esas tareas delincuenciales.
Respecto de Cuba y Nicaragua, es posible que pronto podamos tener una sorpresa semejante a la venezolana. A propósito de Colombia, al parecer su presidente ya estableció comunicación con Trump.
Profesor de la Facultad de Derecho de la UNAM

