En las últimas semanas el país contempla impávido una partida de ajedrez político que se desarrolla moviendo las más variadas piezas a gran velocidad sin ton ni son, pero a pesar de que el resultado es aún incierto, la compulsión de los jugadores transmite su ansiedad y le genera terror a la sociedad.

Los primeros movimientos se dieron por el Departamento de Justicia de EU que solicitó al gobierno mexicano la extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y 9 funcionarios más, incluido un senador de la República y un presidente municipal de esa entidad, con base en un tratado suscrito con México. Fueron imputados de asociación delictuosa con el crimen organizado que le procuró recursos para su elección.

La reacción presidencial no se hizo esperar y fue contundente: ¡No hay pruebas! Se reforzó con un multitudinario mitin en el monumento a la Revolución en el que la solicitud de extradición, se transmutó en un asunto de ¡soberanía nacional!

Días después apareció un nuevo jugador en el tablero: el Congreso local le dio entrada a la licencia de Rocha para retirarse temporalmente del cargo, y nombró como sustituta a Yeraldine Bonilla. Hasta aquí parecían aquietarse las aguas, sobre todo cuando la FGR lo exoneró de toda culpabilidad y el gobernador de marras recibió el incondicional respaldo morenista con un "No estás sólo".

Mientras tanto se presenta la solicitud de extradición del contralmirante Fernando Farías, detenido en Argentina, presuntamente implicado, junto con su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto Farías, en la trama sobre huachicol fiscal, ocurrida durante la gestión de su tío, el exsecretario de Marina, Rafael Ojeda.

Así las cosas, otra pieza de gran calado, no por peso propio, sino por su filiación familiar, Andy, hijo de AMLO, irrumpe con furia en el tablero. Él mismo denuncia que el gobierno de los EU le ha retirado la visa, mediante una carta lacrimosa y patética dirigida al presidente Trump, donde le pide la renuncia de su secretario (Marco Rubio) y subsecretario (Christopher Landau) de Estado, a quienes señala como responsables de su visa revocada. En flagrante contradicción, sólo explicable por su inmadurez y soberbia, al mismo tiempo que se queja por el retiro del visado, le informa que no desea viajar a su país que califica como "decadente". ¿Entonces para qué el reclamo, apá? La reacción con sorna del vecino no tardó en expresarse. El subsecretario Landau escribió: "Rellenen sus palomitas, todavía viene lo mejor", mientras el jovencito es arropado por los fieles al movimiento de su papi.

En ese tablero –de por sí ya cargado– ingresa la Consejera Jurídica, Luisa María Alcalde, para exponer en la mañanera los "Lineamientos Generales para Protección de las Audiencias", un mecanismo de control editorial configurado bajo el disimulado ropaje de ofrecer protección a los derechos de las audiencias, que en reciente encuesta fue rechazado por el 82% de la población.

En ese contexto el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, en una reunión internacional celebrada en Buenos Aires y a la que concurren representantes de más de 100 países, recibe uno de los más encendidos elogios por parte de director de la DEA, Terry Cole, que debió desconcertar y resonar muy fuerte en Palenque.

Y como si el tablero convertido en olla express no estuviera en ebullición, la FGR aumenta su temperatura con la detención, (que se suma a la del expanista Ruffo Apel), del ex perredista gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, acusado de destruir información relevante del caso Ayotzinapa, mientras que a la gobernadora de Baja California, María del Pilar Ávila, no se le toca ni con el pétalo de una rosa, a pesar de ofrecer información de seguridad de su país al vecino, a cambio de que le reintegren su visa.

En eso estábamos cuando un nuevo huracán reaparece en Sinaloa. Rocha decide motu propio regresar a la gubernatura argumentando que nada le encontró la FGR, y se presenta en la sede del ejecutivo local para decir "aquí estoy", y convocar enseguida reuniones con su gabinete ampliado y con el Poder Judicial estatal.

El escándalo crece cuando la presidentA en un mensaje con lenguaje abstracto pero teledirigido a Rocha, desautoriza su regreso, propiciando una cascada de reacciones morenistas adversas al gobernador, de los mismos que antes lo habían cobijado, lo que lo obliga a pedir una nueva licencia a 34 horas y 50 minutos de haber retornado.

Si fue grave que el Congreso local fuera usado como florero por segunda vez y aceptara la licencia, más grave aún fue que la presidentA Sheinbaum haya reconocido y sufrido la humillación de haberse enterado del retorno de Rocha (a quien tanto había defendido con la exigencia de pruebas) a la gubernatura mediante un mensaje de twitt del propio gobernador.

Es tan alto el grado la descomposición política alcanzado en Sinaloa, debido a la figura de Rocha, que con cualquier designación del Congreso local para sustituirlo, como la de la rochista Graciela Domínguez, el estado controlado y en pugna por Mayos y Chapos, difícilmente recobrará la gobernabilidad, paz y armonía que desde hace años tiene extraviada.

¿Y el macuspano de Palenque? Como la "mano invisible” de Adam Smith, intentando ganar el juego sin aparecer públicamente, pero los movimientos torpes y desordenados que está ejecutando, en lugar de reflejar el instinto y olfato político que lo llevó a la presidencia, comienzan a dibujar a un político que ya perdió la brújula. Quizás la edad, el agotamiento y sobre todo la soledad en que vive, sin calor humano, lo han oxidado. No lo sabemos con certeza, pero lo que sí sabemos, es que finalmente y después de tanta destrucción en las más diversas áreas (economía-crecimiento e inversión, salud, educación, transporte principalmente el aéreo, relaciones exteriores, y sobre todo seguridad pública, etc.) ahora está perdiendo la partida en el terreno que presumía conocer mejor: la política, ya que la distribución de las piezas en el tablero parecen indicar que el jaque mate se aproxima.

Docente/investigador en la UNAM

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