Por Alicia Saraí Lizárraga Padilla

Del 11 de junio al 19 de julio de 2026, la Copa Mundial de Futbol se celebrará en México, Canadá y Estados Unidos. La colaboración entre los tres países se identifica como Unity and Certainty. No obstante, es imprescindible preguntar: ¿es América del Norte una región que se caracteriza por la unidad y la certeza?

Desde que ganó las elecciones presidenciales por segunda vez, Donald Trump ha atentado contra las relaciones de Washington, tanto con sus aliados como con sus adversarios. Amenazó a Canadá de convertirlo en el estado cincuenta y uno de Estados Unidos, mientras que a México lo ha culpabilizado por la migración a su país y por el tráfico de fentanilo.

Sin embargo, Trump no ha sido el único en perjudicar la relación trilateral; el primer ministro de Ontario expresó que comparar a Canadá con México era un insulto.

Este ambiente político con grandes tensiones condiciona qué se espera de estos tres países para la Copa Mundial 2026. Estados Unidos albergará 78 de los 104 partidos que se tienen contemplados. Aunque el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, asegure que la tensión es algo bueno y que hace al torneo mucho más emocionante, lo cierto es que el escenario estadounidense ha sido bastante controvertido por las protestas políticas y las tensiones sociales desde el inicio de Trump 2.0 en enero de 2025.

Una prueba contundente de ello es el tema migratorio. Para ganar las elecciones, Donald Trump prometió que en el primer día de su mandato lanzaría un programa de deportación masiva de criminales. A pesar de que no alcanzó su meta de detenidos y deportados, el mandatario estadounidense reforzó la policía migratoria (Immigration and Customs Enforcement, ICE) y aumentó las redadas y las deportaciones del país.

La policía migratoria ICE no sólo ha detenido a personas indocumentadas; también ha detenido a turistas de todas partes del mundo y los ha mantenido en centros de detención por días. Tal es el caso de la ciudadana estadounidense Lennon Tyler y su prometido alemán Lucas Sielaff, de la alemana Jessica Brösche, y de Jasmine Mooney, una ciudadana canadiense con visa de trabajo, entre otros. En junio de 2025, en Los Ángeles, California, ICE intentó entrar a las instalaciones del estadio de los Dodgers quienes afirmaron que su deber estaba con sus fans, por lo que les negaron la entrada.

Estos acontecimientos muestran que con Trump 2.0 no hay certidumbre en el aspecto migratorio. Es posible observar esto en la reducción del turismo hacia Estados Unidos. Debido a las medidas trumpistas, los turistas han optado por viajar a países donde la situación social no sea tan compleja y agresiva hacia los extranjeros. Lo anterior ha costado una pérdida de doce mil millones de dólares, pues los turistas ya no quieren ir a EU, puesto que prefieren lugares donde no teman ser detenidos, encarcelados y, eventualmente, deportados.

Esto levanta preocupaciones sobre el aspecto migratorio en la Copa Mundial 2026. Si bien, las autoridades estadounidenses han explicado que todas las solicitudes serán evaluadas a profundidad y que no habrá problemas, las eventualidades recientes no muestran que sea así. Kristi Noem afirmó: “tenemos un proceso establecido que implementaremos para la aprobación de visas. Todos serán examinados a fondo, pero serán bienvenidos a este país”. Al respecto, Trump expresó que algunos países la tendrán muy fácil para entrar, mientras que para los ciudadanos de otros países sería más difícil, como podría ser el caso de Irán, país clasificado al Mundial y cuyo equipo se instalará en Tucson, Arizona.

En medio de todos estos eventos, Trump echó a andar la cárcel Alligator Alcatraz, en el sur de Florida. Desde su apertura, dicha penitenciaría ha sido acusada de faltar a los derechos humanos, de tener condiciones de vida precarias, de tratar a los detenidos de formas inhumanas, sin debido proceso, y de no dar información sobre los detenidos a sus familiares. The Guardian asegura que la duración de las detenciones ha incrementado en 600 por ciento y que por ello el sistema está sobrecargado.

No hay garantía alguna de que las políticas de Trump se apacigüen y las detenciones dejen de ser arbitrarias y violatorias de los derechos humanos. A final de cuentas, este es el miedo al que se enfrentan los viajeros. Hasta publicar un tweet sobre una perspectiva diferente a la del gobierno actual conlleva riesgos. De hecho, para sacar la visa ya es necesario que muestres tus redes sociales y que el gobierno de EU determine que no están contra sus intereses. Por ende, esta falta de unidad y certeza tendrá consecuencias en la asistencia a la Copa Mundial, pero sobre todo en la imagen del evento en su conjunto.

Estudiante de la Licenciatura en Ciencia Política y Relaciones Internacionales del CIDE.

Comentarios