La legislación electoral mexicana, al igual que muchos países latinoamericanos está diseñada para evitar partidos políticos de base religiosa, sin embargo, constantemente se registran y compiten partidos religiosos en los procesos electorales ¿Dónde fallan los legisladores?. La inmensa mayoría de los políticos son católicos y, sino lo son, tienen en su horizonte mental a la Iglesia Católica y sus estructuras clericales. La mayoría de ellos tienen un desconocimiento abismal del mundo evangélico, de sus criterios sociales y de su forma de percibir lo político. Esta ignorancia es compartida por muchos académicos, quienes al igual que los políticos aplican los criterios culturales del catolicismo para opinar sobre los evangélicos. Esto está reflejado en la forma que el INEGI da las cifras de adscripción religiosa en los censos, aunque esa es otra historia.
El Partido Acción Nacional, que históricamente ha sido señalado como el partido de la Iglesia Católica esta perdiendo afiliados y se acerca peligrosamente a quedar por debajo de los 256 mil afiliados, el mínimo requerido para un partido político nacional, lo más notable es que según el censo nacional de población del 2020, los católicos son más de 97 millones de personas. Sin embargo, los evangélicos, a quien el Censo le asigna cifras muy pequeñas, rebasaron más de 290 mil afiliados respectivamente, con lo cual podrán pedir el registro de dos partidos políticos de alcance nacional: México Tiene Vida (Vida) impulsado por pastores y algunas iglesias evangélicas tradicionales, cuyo programa hace énfasis en el rechazo al aborto y la defensa de la familia monogámica tradicional.
La segunda formación política está coordinada por Hugo Eric Flores Cervantes, actualmente diputado federal plurinominal de Morena, quien se lanza a la tercera versión de búsqueda del registro como partido político evangélico. La primera fue el Partido Encuentro Social (PES) y perdió el registro. Luego se lanzó a fundar el Partido Encuentro Solidario, también PES en sus siglas y volvió a perder el registro. Actualmente esta registrando a Construyendo Sociedades de Paz (CSP), que tiene las mismas iniciales que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien se desligó de la propuesta. La tercera organización es el Partido Humanismo Mexicano impulsado por cuadros políticos de la Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad. La Luz del Mundo, cuyo director internacional es Naason Joaquin.
Hugo Eric Flores Cervantes se inició en la Juventud del PRI, trabajó como asesor en la Presidencia con Zedillo Ponce de León, en 2005 fundó el Partido Encuentro Social (PES) y en febrero de 2006 se alió con el PAN, apoyando la candidatura presidencial de Felipe Calderón, fue funcionario y senador suplente del PAN y luego fue también diputado suplente del PRI. En 2016 fue diputado federal por el Partido Encuentro Social y en 2018 se alía con MORENA en “Juntos haremos historia”. Siendo funcionario gubernamental durante la gestión de AMLO y en el 2024 elegido por representación proporcional diputado federal por MORENA. Tiene un doctorado en Ciencias Jurídicas por la U. de Harvard.
La información de campo disponible es que los organizadores de los partidos evangélicos tienen como estrategia conseguir un patrocinador quien proporciona recursos para organizar asambleas distritales, necesitan 200, sobre 300 distritos. Contactan a pastores con presencia regional y les piden a su vez que les sugieran laicos de su confianza para impulsar el partido afiliando y convocando a la asamblea distrital que será verificada por el personal del Instituto Nacional Electoral (INE). Los recursos se entregan en efectivo y no requieren comprobación de los mismos.
El patrocinador habitualmente es un político con fuerte presencia nacional que está interesado en tener un membrete partidario disponible en el caso de tener que romper con el partido donde está porque no le dan las cuotas que exige. Los evangélicos involucrados perciben el asunto como una oportunidad para iniciar un proyecto político propio garantizando una cuota de resultados posibles, teniendo más posibilidades a nivel municipal y pensando en obtener alguna posición a nivel estatal o federal. El político patrocinador se beneficia también pues amplía su posición clientelar en el contexto nacional. Por razones de ética profesional no daré datos que puedan identificar a los ciudadanos involucrados.
La Iglesia Católica persiste en la construcción de un proyecto político social cristiano a través de los Diálogos por la Paz, tratando de generar un espacio dentro de la sociedad civil de respaldo a sus cuadros políticos que están muy desprestigiados.
¿Qué pasó con el Estado Laico? Lo veremos en las elecciones intermedias de 2027, hasta ahora todo apunta a que los creyentes de distintas confesiones religiosas, no necesariamente están dispuestos a transformar sus lealtades religiosas en un comportamiento electoral corporativo. Son más laicos que sus pastores y aquellos laicos que organizan las asambleas, puede ser incluso que se afilien al partido para “quedar bien” con el pastor, sin que esto garantice su voto en el momento de las elecciones pues además hay también operadores políticos evangélicos, que no están de acuerdo y rechazan vehementemente un partido religioso, esos son los principales defensores de la laicidad del Estado.
Doctor en antropología, profesor investigador emérito ENAH-INAH

