En videos que circulan ampliamente en las redes sociales aparece la señora Grecia Quiroz en la tribuna del Congreso del estado de Michoacán. Son del día de la toma de posesión al cargo como alcaldesa de Uruapan, tras el asesinato de su esposo Carlos Manzo en plena plaza pública. Ella carga el sombrero, ícono del movimiento, con el rostro desencajado tras la tragedia. Hasta ahí parece que no hay nada fuera de lo normal, pero segundos más adelante la inteligencia artificial hace de las suyas.
En un afán por desprestigiar a una víctima, viuda que quedó a cargo de dos niños, la edición la pone contenta, voltea su cara hacia el diputado independiente Carlos Bautista Tafolla, también parte del movimiento del sombrero, para simular que están a punto de darse un beso en la boca. El texto que acompaña al video busca plantar la duda sobre un supuesto romance y con ironía incluida: “la viuda de Carlos Manzo se ve muy triste”. Hay distintas versiones, unos con corazones, otros con la canción “Con la misma piedra”, interpretada por Julio Iglesias.
Detrás de esta estrategia de bajeza absoluta, en el movimiento del sombrero apuntan a tres personajes que hoy comen del Congreso de la Unión. Los ampliamente señalados Leonel Godoy, exgobernador de Michoacán y hoy diputado federal, y su gallo a la gubernatura para el próximo año, el senador Raúl Morón. Tras el escándalo y con el paso de las semanas, los análisis y encuestas de ambos revelaron que Morena perdería la elección de 2027 por al menos seis puntos contra Grecia Quiroz como independiente. Eso encendió las alarmas y tuvieron que pedir refuerzos al provocador número uno del país: Gerardo Fernández Noroña.
La incorporación del dueño de la casita de Infonavit en Tepoztlán a los ataques contra la señora Grecia Quiroz, en los que la llamó fascista y ambiciosa, no es una simple casualidad derivada por sus daños psicológicos, sino una estrategia medida: disminuir a la señora Grecia y a cualquiera que pueda ser su relevo en caso de que ella no quiera ser la candidata a la gubernatura, por eso el golpeteo también es contra Bautista Tafolla.
Gerardo Fernández Noroña conoce muy bien Michoacán. La última vez que me concedió una entrevista para Latinus había regresado de una visita a la zona de Tierra Caliente. El plan no es que recorra ese territorio y menos ahora que los ánimos están encendidos contra Morena. El plan es que golpee desde la Ciudad de México. Que sea el vocero que dé a conocer los vínculos oscuros que tratarán de cargarle a ese movimiento. Morón y Godoy no son buenos para expresarse y mucho menos carismáticos, pero sí problemáticos. Fernández Noroña seguirá arrastrándose en el lodo.
Stent:
Hace 3 años, en este mismo espacio publiqué una columna titulada: La investigación contra Mario Delgado. Ahí revelé el contenido de un documento que me entregó Porfirio Muñoz Ledo, quien además afirmó que la entonces dirigencia de Morena era la más corrupta de todo América Latina. Aparecía Ricardo Peralta, subsecretario de Gobernación, Rocío Nahle, secretaría de Energía y Cuitláhuac García, gobernador de Veracruz. Todos formaban parte de un esquema de financiamiento ilegal en una casa de Palmas 905, en las Lomas de Chapultepec. Además de las aduanas, hubo otro origen: el huachicoleo. El mismo del que está detrás Raúl Rocha Cantú, dueño de Miss Universo, y del que mi compañero de páginas, Carlos Loret de Mola habló esta semana en Historias de Reportero.
claudio8ah@gmail.com

